“JP tiene una actitud tacaña y mezquina”
El Dr. Víctor García Toma, exministro de Justicia y expresidente del TC, afirma que el Ejecutivo debe gobernar con o sin facultades legislativas

- Según el Dr. García Toma, por la salud del propio Congreso, tienen que establecerse mecanismos de articulación para que ambas cámaras actúen coordinadamente y se articule una salida a este entrampamiento.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El exministro de Justicia y expresidente del Tribunal Constitucional, Víctor García Toma, en entrevista con La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 de Best Cable y 203 de Cable Go), comentó que el entrampamiento en la aprobación de las facultades legislativas se ha dado tanto por la actitud obstruccionista de la bancada de Juntos por el Perú, como por la actitud prepotente y altanera del Gobierno, pero que ha llegado el momento en que las cámaras de Senadores y Diputados lleguen a un acuerdo para superar el conflicto.
Tras la aprobación de las facultades en Seguridad Ciudadana y Fenómeno El Niño surge un nuevo conflicto porque la Cámara de Diputados está advirtiendo que el Senado no puede hacer cambios ni agregar temas a este pedido de facultades. ¿Le parece que las reglas del Parlamento bicameral no están claras?
Al parecer, al momento de diseñar desde el punto de vista reglamentario las relaciones entre las Cámaras de Diputados y Senadores no ha habido la destreza suficiente. Se utiliza una expresión que en el mundo del derecho se denomina Concepto Jurídico Indeterminado. La Cámara de Senadores, luego de recibir el proyecto aprobado por los Diputados, tiene tres opciones: aprobar, modificar o rechazar. En la modificación hay una regla poco clara que sí es desnaturalizar el proyecto y no existe en los antecedentes de la norma ninguna referencia concreta. La palabra desnaturalización va a tener que ser establecida desde el punto de vista de los usos y costumbres de la Cámara de Senadores. Han contribuido a este problema dos situaciones desagradables. En primer lugar, una acción de Juntos por el Perú que está haciendo obstruccionismo. Lo hizo desde la juramentación de la presidenta Keiko Fujimori, han continuado con los intentos de interpelación a los ministros; y ahora esta actitud tacaña, mezquina, en lo que se refiere a la delegación de facultades. Por otro lado, en el caso del fujimorismo vemos una cierta altanería y prepotencia al ningunear a la Cámara de Diputados. Por la salud del propio Congreso tienen que establecerse mecanismos de articulación para que ambas cámaras actúen coordinadamente y se articule una salida a este entrampamiento.
En su opinión, ¿qué es lo que ha fallado?
Lo que ha faltado es un mecanismo de coordinación entre ambas cámaras. Cuántos votos necesito para modificar el proyecto y cuántos necesitaría la Cámara de Diputados para insistir en su proyecto original, y en el camino establecer un mecanismo de articulación. Creo que el presidente del Senado debería invitar al de la Cámara de Diputados y coordinar con los representantes de las bancadas a efectos de que, en la parte final de la discusión, se pueda afinar una solución que no genere una situación de conflicto.
¿En el camino el Senado puede hacer algunos cambios en el tema de las facultades?
El Senado recibe una carpeta o un expediente para discutir sobre lo que ha hecho la Cámara de Diputados, donde existe un dictamen en mayoría y dos o varios dictámenes en minoría. Es sobre la base de todo aquello que se ha debatido con mayorías o minorías que se le da el marco al Senado para que, con las mismas bancadas, pueda dilucidarse qué facultades le vamos a dar al Ejecutivo. No creo que eso sea tan complejo, porque no nos estamos saliendo de la discusión que los Diputados iniciaron; lo que estamos haciendo es, en función de esos límites, finalmente escoger o señalar qué va y qué no va.
¿Aparte de la actitud de la oposición, cree que el Gobierno no manejó adecuadamente el tema?
El Gobierno ha cometido dos errores. El primero: no se puede seguir hablando de “vamos”; el Perú lo que quiere escuchar es “estamos haciendo, está en ejecución”. Lo segundo es que, con o sin facultades delegadas, el Gobierno tiene que gobernar. Las facultades delegadas no son un atributo del Ejecutivo, y el Parlamento no está obligado a dárselas, aunque lo recomendable es que se las diera como una expresión de buena fe, una expresión de crédito para que el Gobierno pueda afrontar situaciones urgentes como el Fenómeno El Niño y la seguridad ciudadana.
¿La posición de JP en el tema de las facultades es una señal de cómo va a ser su comportamiento en estos cinco años?
Tengo la impresión de que es una bancada que en poco tiempo se va a disolver. Hay un sector castillista que ha dado muestras de cierta distancia en relación al grupo que controla la bancada, y existe también un sector ligado a posiciones del Movadef y Fenate. En la medida en que avance el proceso legislativo esos dos extremos se van a ir decantando, porque la bancada no puede tener tres rostros, y ahí hay varias cabezas.
“LOS COLEGIOS NO EDUCAN NI INSTRUYEN”
¿Qué opina sobre la propuesta de que los menores implicados en extorsión o sicariato sean procesados como adultos?
El Parlamento o el Ejecutivo deberían nombrar una mesa de diálogo y discusión con participación de expertos como psicólogos, sociólogos, penalistas, criminalistas, y finalmente, viendo los pros y contras, fijar un proyecto. Queremos una solución: planteemos un proyecto escuchando a la otra parte y sobre esa base llegar a una solución intermedia. Lo ocurrido en el Liceo Naval nos muestra dos cosas: que hay cierta descomposición en el concepto de familia, probablemente porque ambos padres trabajan y hay un espacio en el hogar que es sustituido con medios tecnológicos. En segundo lugar, los colegios no educan ni instruyen. En tercer lugar, Maranguita es cualquier cosa menos un centro de resocialización, pues no ofrece ninguna garantía.
