“Jhonsson Pulpo” encerrado al lado de Montesinos y Polay en Base Naval
Juntos por delitos vinculados al crimen organizado, la corrupción y el terrorismo

Jhonsson Smit Cruz Torres, alias “Jhonsson Pulpo”, cabecilla de la organización criminal “Los Pulpos”, pasó su segunda noche recluido en la Base Naval del Callao, el mismo penal de máxima seguridad donde cumplen condena Vladimiro Montesinos, exasesor del régimen fujimorista, y Víctor Polay Campos, líder del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
Cruz Torres, quien fue capturado por las policías de Perú y Bolivia con el apoyo del FBI y la DEA, enfrenta cargos por más de 100 asesinatos, ajustes de cuentas, extorsión y tráfico ilícito de drogas. Su historial incluye cirugías plásticas para modificar su rostro y evitar ser reconocido, además de una condena a cadena perpetua por robo agravado con subsecuente muerte. El Ministerio del Interior ofrecía S/500 mil por su captura, lo que lo convirtió en uno de los delincuentes más buscados del país.
Encadenado de pies y manos, dentro de la camioneta blindada “Cazador 2”, conocida como “La Bestia” y bajo fuertes medidas de protección de efectivos de la SUAT, el cabecilla de “Los Pulpo” fue llevado dicho centro de reclusión de máxima seguridad.
La presencia de “Jhonsson Pulpo” en el mismo penal que Montesinos y Polay genera inevitablemente comparaciones: mientras uno representa la corrupción y el aparato clandestino del poder político, y el otro la violencia subversiva de los años ochenta y noventa, “Jhonsson Pulpo” encarna la criminalidad organizada contemporánea, vinculada al narcotráfico y al sicariato. Tres rostros distintos de la violencia peruana, reunidos bajo un mismo techo de máxima seguridad.
La Base Naval del Callao, diseñada para albergar a los internos más peligrosos, se convierte así en un espacio simbólico donde confluyen las heridas abiertas de la historia reciente: el terrorismo, la corrupción y el crimen organizado.
