Irán probó misil de 150 km de alcance en medio de la tensión con EE. UU.
Mientras despliegue de fuerzas norteamericanas en el Medio Oriente alcanza niveles inéditos
TEHERÁN. Irán probó el misil naval de defensa aérea de largo alcance “Sayyad-3G” durante ejercicios de la Armada de la Guardia Revolucionaria en el estrecho de Ormuz, informaron medios iraníes. El lanzamiento se realizó desde el buque ‘Shahid Sayyad Shirazi’ en las maniobras “Control Inteligente del Estrecho de Ormuz”.
Según autoridades, el misil tiene un alcance de 150 km, capaz de interceptar cazas, drones, aviones de patrulla y misiles de crucero, creando un perímetro defensivo aéreo. El sistema emplea lanzadores verticales (VLS), que permiten cobertura de 360 grados, disparos consecutivos y rápida reacción ante ataques múltiples.
La prueba ocurre en medio de tensiones con Estados Unidos y negociaciones nucleares reanudadas. El presidente Donald Trump advirtió que evalúa ataques limitados para presionar a Teherán a firmar un acuerdo que incluya restricciones a misiles balísticos, lo cual Irán rechaza.
Trump habló de un plazo de 10 a 15 días tras rondas indirectas en Mascate y Ginebra. En esta última, Teherán anunció consenso sobre principios rectores, mientras Washington reconoció avances pero señaló que Irán no acepta aún las “líneas rojas” de Trump.
El canciller Abás Araqchí dijo que presentará un borrador en breve, aunque advirtió que si EE.UU. usa “el lenguaje de la fuerza”, Irán responderá igual. Medios como CNN y The New York Times reportaron que el ejército estadounidense está listo para atacar, a la espera de autorización presidencial.
El despliegue militar en Medio Oriente alcanzó niveles inéditos, con refuerzos aéreos, navales y antimisiles en países del Golfo, el Mar Rojo y el Mediterráneo oriental, según Reuters. La acumulación de fuerzas refleja la creciente tensión entre Washington y Teherán, en un escenario donde la prueba del ‘Sayyad-3G’ añade presión a un tablero ya cargado de amenazas y negociaciones inciertas.

