Irán perdió el 80% de su arsenal militar y está al borde del colapso
Donald Trump dice que EE.UU. destruyó fábricas de drones y misiles del país islámico

WASHINGTON.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los intentos por poner fin a la guerra con Irán no han prosperado porque sus líderes del país islámico son “fuertes y orgullosos”. Sin embargo, indicó que Irán ha perdido cerca del 80% de su arsenal militar, por lo que está seriamente debilitado.
“Hay cosas que nunca pensaron que harían y que tendrán que hacer. No tienen otra opción, y lleva un tiempo”, declaró Trump en diálogo con NBC antes de una nueva escala de ataques contra Irán. Según Trump, desde que empezó el conflicto, EE.UU. destruyó gran parte de la capacidad militar iraní, incluyendo fábricas de drones, plataformas de lanzamiento y centros de producción de misiles. No obstante, estimó que Teherán aún conserva entre el 21% y el 22% de su arsenal militar. El mandatario estadounidense reafirmó que Irán se encuentra “al borde del colapso” y aseguró que “estamos teniendo un gran éxito con Irán”. En ese sentido, insistió en que Teherán “no está en condiciones de tener un arma nuclear” y minimizó el impacto del alza en los precios del petróleo al señalar: “La gente pensaba que iba a ser mucho peor. Hoy vi que el precio era de 97 dólares el barril; la gente creía que iba a llegar a 300”.
SIGUEN ATAQUES
De otro lado, Irán denunció ataques nocturnos estadounidenses contra instalaciones de radar y de vigilancia costera en el Golfo, y los calificó de “violación flagrante del alto el fuego” en vigor desde el 8 de abril. Se trata de “una agresión militar contra la soberanía nacional y la integridad territorial de la república islámica de Irán”, afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado. En respuesta al ataque, Irán lanzó varios misiles contra Baréin y Kuwait, aliados de Washington en el Golfo. Baréin, que alberga el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense, denunció el lanzamiento de siete misiles iraníes contra su territorio y contra Kuwait, el segundo ataque en tres días. Comunicados gubernamentales de ambos países condenaron la “agresión descarada” de Irán y advirtieron contra una “peligrosa escalada”.
