Inteligencia Artificial: China y Estados Unidos podrían causar una división global
Mientras se forman pactos para controlar el desarrollo de las IA, los expertos aseguran que Estados Unidos busca limitar el desarrollo chino
El mundo ha cambiado con la popularización de la Inteligencia Artificial (IA), con un crecimiento imposible de detener. Con vista a seguir desarrollando estas tecnologías, en diciembre del 2025 Estados Unidos lideró un pacto para asegurar las cadenas de suministro de sustentan las tecnologías relacionadas a la IA.
De esta forma se estableció el pacto Pax Silica con el que se busca resguardar minerales, conductores e infraestructuras que hagan posible el funcionamiento de la IA.

Los países que integran este pacto son: Argentina, Armenia, Australia, Bahrain, Chile, Costa Rica, Dinamarca, El Salvador, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, India, Israel, Italia, Japón, Latvia, Lithuania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Panama, Paraguay, Las Filipinas, Polonia, Portugal, Qatar, Korea, Singapur, Suiza, Turkia, Emiratos Arabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos.
China, la gran excepción
Varios especialistas han resuelto que la omisión de China en este pacto no es una casualidad, sino una estrategia de Estados Unidos cuidadosamente planeada para competir con China.
Básicamente, al firmar los países estaban decidiendo entre Washington y Beijing, ya que al apoyar Pax Silica, se les prohíbe apoyar iniciativas similares.
¿Es posible apartarse de China?
Deep Seek, Qwen y Kimi con solo tres ejemplos de los varios sistemas potenciados por IA que se usan en todo el mundo y son originarios de China. Debido a esto, parece imposible restringir el uso de medios chinos para la investigación de IA.
Sin embargo, si Estados Unidos se alía con los países necesarios, si podría restringir el acceso de China al Hardware necesario. Una medida para la que China ya se está preparando, construyendo sus propias alternativas.
Como consecuencia de esta división podríamos ver dos ecosistemas de creación de hardware, creando dos estándares para la creación de chips y lo que es más peligroso, podría duplicar la infraestructura necesaria.

El consumo de la IA es un tema que preocupa a los ambientalistas con justa razón, pues no es solo el coste energético, sino el consumo de agua lo que pone en riesgo diversos ecosistemas.
Duplicar la cantidad de infraestructuras de IA podría traer serias consecuencias ecológicas para comunidades que se encuentren cerca de estos puestos de datos como los que China planifica seguir construyendo.
Nuevos centros de datos
En medio de lo que ya se esta llamando «La Carrera de Inteligencia Artificial» el presidente chino, Xi Jinping, visitó Egipto para ganarle a Estados Unidos la firma de contratos para construir nuevos centros de datos en Egipto.
EEUU trabaja en una oferta para contrarrestar la propuesta del gigante chino Huawei para la construcción de nueva infraestructura.
Pese a que Egipto permanece como uno de los mayores aliados en defensa de EEUU, sus relaciones económicas y militares con China han crecido en los últimos años, por lo que las negociaciones en torno a la IA se han vuelto un asunto mayor para los tres países.
Mohamed Ramadan, el vocero por los derechos humanos de la Iniciativa Egipcia por los Derechos Personales (EIPR), describió esta «competencia sobre los centros de datos» como «una batalla por el futuro».
Este es solo el más reciente campo de batalla en una competencia entre ambas potencias representadas por Pax Silica y la Organización de Cooperación Mundial de Inteligencia Artificial (WAICO), fundada en Shanghai.




