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“Infecciones urinarias son muy comunes en niños”

El Dr. David Avendaño, jefe de Urología del INSN de Breña, alerta que, si no son diagnosticadas a tiempo, pueden causar daños irreversibles en los riñones

  • El médico David Avendaño señala que existen patologías renales más frecuentes en niños que en niñas. Sin embargo, mientras que las infecciones urinarias se presentan sobre todo en niñas, cuando ocurren en un niño constituyen un signo de alerta.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

El doctor David Avendaño, jefe del Departamento de Urología del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña, en entrevista con La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), advirtió que cuando las infecciones urinarias en niños no son diagnosticadas y tratadas a tiempo, pueden ocasionar daños irreversibles en los riñones e incluso llevar a un menor a requerir hemodiálisis o un trasplante renal.

¿Qué tan frecuentes son las infecciones urinarias en los niños?

Las patologías son múltiples. La infección urinaria es una de las más comunes. En el niño, una infección urinaria provoca un daño renal irreversible, y llega un momento en que el riñón deja de funcionar. De ahí la importancia de la prevención y el tratamiento oportuno y precoz. Cuando traen a los niños muchas veces es tarde, y terminan en la unidad de nefrología, en hemodiálisis, por una infección que se pudo prevenir. Hay patologías que requieren otros estudios para diagnosticar este problema, y lo más común es el reflujo urinario: la orina sube hacia el riñón y, contaminada con la infección, lo afecta.

¿Qué tipo de patologías atienden en el INSN?

Nos llegan los casos más complejos del país, incluso del extranjero. Atendemos pacientes con tumores, cánceres en niños, problemas de genitales complejos, del uréter, de la vejiga; menores que nacen con la vejiga abierta, sin genitales, y hay que reconstruir. Se necesitan cirugías complejas. Hacemos cirugías de vanguardia con láser, endoscópicas y laparoscópicas.

¿Qué puede generar en las niñas estas infecciones urinarias?

Los problemas de infecciones recurrentes, cuando tienen causa orgánica o congénita, producen daño urinario irreversible. Cuando tienen un problema funcional, simplemente generan molestias al miccionar, mojar la ropa interior o la cama por la noche. Esos casos también requieren manejo médico, no quirúrgico.

¿Cuáles pueden ser las principales señales de alerta?

A veces uno espera que el niño tenga un síntoma como ardor al orinar, pero también puede dejar de comer, estar apático, decaído, no ganar peso ni talla. Son síntomas inespecíficos, por lo cual se requiere una evaluación primaria por un pediatra, que será quien nos refiera al instituto para diagnosticar y tratar la causa, muchas veces quirúrgica. En otros pacientes el problema surge por un mal manejo dietético o estreñimiento crónico. Hay niños que juegan como todos, pero tienen problemas urinarios: no orinan bien, aguantan la orina, les duele. En el chequeo vemos algo en la columna, se les deriva al neurocirujano y se encuentra un problema que explica la disfunción urinaria.

¿Cuál es la frecuencia en menores que llegan con el problema ya avanzado?

Cuanto más pequeño sea el niño, más complicado es. Hasta los 5 años es un tema crítico en el que hay que tener mucho cuidado. Pasados los 5 años, hasta los 10, el riñón está un poco más protegido. Lamentablemente, muchos pacientes llegan cuando el daño es irreversible y requieren hemodiálisis o trasplante renal. Una ecografía prenatal, disponible en todo el país, ayuda a detectar muchos casos y nos llegan a temprana edad. Cuando la madre se prepara para recibir a un niño con un problema renal, ya nos refieren al recién nacido, lo que nos permite tratarlo oportunamente.

¿Existe alguna diferencia entre el número de niños y niñas con este problema?

Hay patologías más frecuentes en niños que en niñas. Las infecciones urinarias se dan sobre todo en niñas. Una infección urinaria en un niño es signo de alerta. En cambio, en la niña son más comunes, pero a veces se confunden con problemas de genitales, como una vulvovaginitis.

¿Qué tan riesgosa es la automedicación de los padres para tratar este problema?

La automedicación nunca es buena. Siempre se necesita una evaluación por un especialista. A veces la infección urinaria pasa como un malestar, una fiebre, y se da paracetamol para bajarla, pero la disfunción sigue avanzando. El riñón se va dañando de manera irreversible. Nunca hay que automedicarse. Hay que acudir al pediatra, quien nos referirá si se trata de un caso complejo. Antes las infecciones urinarias se trataban con cirugías que requerían internamiento. Ahora tenemos tratamientos ambulatorios: lo que antes duraba 10 días, ahora demora 15 minutos, evitando complicaciones renales.

¿Cuántas cirugías al año se han realizado en el INSN?

En promedio realizamos unas 600 cirugías de casos complejos. Son procedimientos que pueden durar hasta ocho horas. Niños que nacen con la vejiga mal formada, hay que reconstruirla; nacen sin pene y hay que hacer el tubo para orinar. Son cirugías de alta complejidad, que a veces requieren la participación de traumatólogos, cirujanos y urólogos pediatras. Gracias a estas cirugías tenemos el 99 % de los casos resueltos.

¿Cuánto tiempo de recuperación requiere el paciente?

Los pacientes de cirugías complejas están hospitalizados en promedio de una semana a 10 días, porque requieren un cuidado muy estricto en la dieta y el manejo médico. Para quienes llegan de provincias tenemos albergues cerca del hospital, para que puedan asistir fácilmente a sus controles hasta su recuperación. Luego deben regresar cada seis meses o al año para su chequeo.

¿Qué mensaje les daría a los padres?

Los padres cumplen un papel importante en la prevención. La primera línea es el control del niño sano que hace el pediatra, quien derivará al urólogo si el caso lo requiere. Los padres deben estar atentos al peso, la talla, la inapetencia o cualquier signo, porque puede ser producto de una disfunción urinaria u otras causas.

HAY PERSONAL CALIFICADO, PERO FALTA TECNOLOGÍA

¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el área de Urología del INSN?

Como en todo el país, hay problemas con el instrumental quirúrgico y el equipamiento, que no se ha renovado desde hace tiempo. Necesitamos modernización. Por ejemplo, en otros países ya se usa el robot Da Vinci en niños; es normal que un hospital lo tenga. Es la vanguardia de la cirugía actualmente, mucho más precisa. Tenemos personal capacitado, pero nos faltan esos robots.

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