⚡Lo últimoInternacionalPoliciales📰Actualidad🏛️Política

ICE: Mujeres transgénero enfrentan violencia y acoso sistemático

Las afectadas aseguran ser constantemente acosadas y no tener acceso a atención médica adecuada

En seis meses fui llevada a seis instalaciones (…) en cada una, la situación es la misma: La violencia es tolerada dentro de ICE». Estas fueron las declaraciones brindadas por Channel Ferro Badell; una  de las inmigrantes transgénero que se atrevieron a compartir sus historias como prisioneras del ICE.

La organización de noticias sin fines de lucro, conocida como The Marshall Project, se encargó de recopilar múltiples denuncias de mujeres trans que pasaron por situaciones inhumanas tras ser detenidas por la agencia de protección de inmigración y fronteras (ICE).

De-transición forzada

Para finales de agosto se estimó que ICE había detenido al menos a 20 mujeres transgénero tan solo en Arizona y Colorado, las cuales fueron forzadas a detener su terapia hormonal.

Una mujer transgénero puede usar pastillas, inyecciones e incluso parches para aumentar la producción de estrógenos en su cuerpo y reducir sus niveles de testosterona.

(Foto de: Medical Republic)

Sin embargo, dentro de las instalaciones de ICE no tienen acceso a sus medicamentos ni se les brinda la atención médica que necesitan. La súbita interrupción de la terapia hormonal les ha causado «rápidos síntomas similares a la menopausia, incremento de ideación suicida y severo estrés psicológico».

La gran mayoría de mujeres transgénero inician terapia de transición hormonal para lidiar con la disforia de género, la sensación de desconexión que sienten las personas trans con su cuerpo. Esto puede generar ansiedad, depresión, confusión, incomodidad y sobre todo aversión hacia su propio cuerpo al no alinearse con su identidad de género.

(Imagen de: LGBTQ+ and all)

Cabe recordar que ser transgénero no es considerado un trastorno de salud mental. Pero, la disforia de género es diagnosticada como un trastorno para brindarle a una persona trans el tratamiento que necesite para alinear su cuerpo con su identidad de género.

Por ello, resultó particularmente traumático para las mujeres trans el ser forzadas a detener su tratamiento, con una de ellas describiéndolo como algo que «altera tu cuerpo… como si te devorara por dentro».

Agresiones sexuales y acoso constante

«Fue humillante verme con encadenada de brazos, cintura y piernas, como si fuera un animal», declaró una de las detenidas en el Centro Correccional River de Louisiana. Incluso después de escapar de las cadenas, la mujer trans evitó compartir su nombre por temor a que miembros de la institución la busquen para hacerle más daño.

La deshumanización no acaba en las cadenas. A pesar de que sus identificaciones las registran como mujeres y muestran sus nombres actuales, los miembros de ICE insisten en llamar a las mujeres trans por su nombre de nacimiento. Un nombre que suele cargar con recuerdos de una vida ya hace mucho abandonada.

Pero peor es el miedo. Channel Ferro Badell declaró haber permanecido detenida en un dormitorio junto a otros 70 hombres que constantemente la humillaban y denigraban de día.

Al caer la noche, Ferro Badell escuchaba a los hombres de su celda amenazándola con violarla y asesinarla.

«A veces pasaba dos o tres días sin comer porque se burlaban de la forma en la que comía, me sentaba o ellos simplemente no me dejaban sentar en una mesa».

Igual que Chanell se han registrado casi una docena de cartas de mujeres transgénero detenidas por ICE que denuncian agresiones sexuales, constante acoso (tanto por miembros del staff como por detenidos) y una sensación de haber sido traicionadas por un país que les prometió una vida mejor.

Tortura por aislamiento

En Arizona, después de burlarse de ella, esposarla e interrogarla, Valentina fue transportada a una celda de aislamiento, donde pasó nueve días continuos, acompañada solo por una cama y un inodoro.

La Naciones Unidas consideran esto una forma de tortura, ya que múltiples estudios han probado que permanecer tanto tiempo en aislamiento deja consecuencias psicológicas duraderas.

Fue similar la historia de Irene Flores Mendoza en la unidad para personas transgénero en Colorado, al ser constantemente amenazada: «No puedes usar maquillaje ni nada aquí. Si usas maquillaje, vas al hoyo»

Demostrando su desprecio hacia las personas trans, los agentes de ICE se rehusaban a tratarla como una mujer: «Eres Ricardo, no podemos llamarte Irene».

“No me dan cuchillas de afeitar, no me dan hormonas, se burlan de mí”, se lamenta Irene al recordar su encierro.

Retroceso en los derechos de mujeres transgénero

Pese a que la administración de Obama instauró políticas para mejorar el trato de las personas transgénero, el gobierno de Trump decidió ignorarlas una y otra vez.

Ya no se considera la seguridad de las personas trans al encerrarlas, se les negó el acceso a prendas que se alineen con su identidad de género y se les prohibió el acceso a terapia hormonal.

Incluso en los lugares de detención para personas transgénero se reporta un uso excesivo del confinamiento solitario, negligencias médicas, discriminación y peores condiciones de vida.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba