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IA en las aulas: el reto de aprender sin dejar de pensar

El 54 % de los estudiantes peruanos utiliza chatbots de IA al menos una vez por semana. El reto está en convertirla en aliada del aprendizaje, sin sustituir el razonamiento.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) 2025 muestran que el 54 % de los estudiantes peruanos utiliza chatbots de inteligencia artificial al menos una vez por semana para aprender. 

El dato plantea un desafío para docentes y familias: acompañar su uso para que estas herramientas apoyen el aprendizaje sin sustituir el razonamiento, la creatividad y el pensamiento crítico.

En ese sentido, Lourdes Zeballos, gerente general de Intecnia STEAM Education, considera que restringir el acceso a la tecnología no resuelve por sí solo el desafío, ya que los estudiantes conviven con estas herramientas dentro y fuera del colegio.

«Por eso, destaca que, más que centrarnos únicamente en prohibirlas, necesitamos enseñarles a utilizarlas con criterio: cuestionar la información, verificarla, experimentar y construir sus propias respuestas, de tal forma que la tecnología sea un medio para desarrollar pensamiento crítico, creatividad y capacidad para resolver problemas, y no un sustituto del aprendizaje».

Desde esta perspectiva, el enfoque STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) permite trabajar habilidades para que la IA acompañe el proceso de aprendizaje sin reemplazarlo. Zeballos recomienda a padres y docentes poner énfasis en cinco capacidades:

  1. Pensamiento crítico: Enseñarles a cuestionar las respuestas de la IA y contrastar la información antes de asumirla como correcta. 
  2. Formulación de hipótesis: Pedirles que planteen primero qué creen o cómo resolverían un problema antes de consultar una herramienta. 
  3. Resolución de problemas: Utilizar la IA para explorar alternativas y buscar soluciones, no únicamente para conseguir una respuesta. 
  4. Creatividad: Incentivar primero las ideas propias y utilizar después la IA para desarrollarlas, contrastarlas o mejorarlas. 
  5. Colaboración: Promover el uso de la tecnología para investigar, intercambiar ideas y construir soluciones junto con otros. 

Este aprendizaje también forma parte de un desafío más amplio: la ciudadanía digital. Además de saber utilizar herramientas de IA, los estudiantes necesitan aprender a cuestionar la información que reciben, verificarla, proteger sus datos y actuar con responsabilidad en Internet. 

Estas capacidades fueron parte del enfoque que Intecnia STEAM Education llevó a la Hackathon en Tecnologías Digitales 2026 del Ministerio de Educación, donde el uso de la tecnología estuvo vinculado al desarrollo de soluciones y habilidades para desenvolverse en entornos digitales. 

Finalmente, Zeballos expone que el acompañamiento también debe extenderse al hogar. No se trata de que padres y docentes sean expertos en inteligencia artificial, sino de ayudar a los estudiantes a preguntarse si lo que reciben es correcto, cómo pueden comprobarlo y qué pueden crear a partir de esa información. Necesitamos formar ciudadanos digitales capaces de crear, cuestionar, protegerse y pensar, concluye.

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