“Hay caos político y pérdida de rumbo”
El analista político Hugo Guerra advierte que la crisis por el cambio de gobierno genera incertidumbre en los mercados y afecta la confianza de los inversionistas
Según Hugo Guerra, les corresponde al Ministerio Público y al Poder Judicial, con independencia y sin interferencias políticas, esclarecer las graves denuncias contra José Jerí, pues habla de presunto tráfico de influencias, contrataciones cuestionables y vínculos con empresarios extranjeros.
En entrevista con La Noticia al Día, el analista político Hugo Guerra cuestionó la forma en que se produjo la salida de José Jeri y afirmó que el procedimiento aplicado no fue el adecuado desde el punto de vista constitucional. A su juicio, el único camino válido para retirar a un presidente en ejercicio es la vacancia presidencial, bajo causales claras y con los votos que exige la Carta Magna. Advirtió que esta crisis causa incertidumbre política y puede afectar las inversiones.
¿Fue correcta la figura utilizada para retirar a José Jeri?
No. Desde el primer momento sostuve que el camino correcto era la vacancia presidencial. Para retirar a un presidente en ejercicio se requiere fundamentación legal y 87 votos. Aplicar otra figura por rapidez o conveniencia política rompe la estructura constitucional.
Algunos sostienen que lo importante era retirarlo por los cuestionamientos.
Los cuestionamientos pueden ser graves, pero el procedimiento importa. Si asumió por sucesión constitucional, tenía todas las potestades de un presidente. No era una encargatura. Por eso debía respetarse estrictamente el mecanismo previsto para juzgarlo.
¿Se puede hablar de un quiebre institucional?
Técnicamente sí. Puede sonar fuerte, pero cuando no se respeta el procedimiento establecido se altera el orden constitucional.
En diez años el Perú tendría ocho presidentes. ¿Qué refleja eso?
Refleja caos político y pérdida de rumbo institucional. Aunque el régimen es presidencialista, en la práctica estamos actuando como un parlamentarismo desordenado, donde pesan más los intereses de grupo que la solidez de los argumentos.
La ciudadanía parece no reaccionar como antes.
Hay un enorme fastidio. Aproximadamente el 68 % de los ciudadanos está desinteresado o desencantado de la política. Eso es grave porque erosiona la legitimidad del sistema democrático y vuelve impredecibles los procesos electorales.
¿Existió vacío de poder tras la salida?
No. El Estado tiene mecanismos de sucesión. Puede haber una situación anómala, pero no hay vacío de poder. El orden constitucional prevé quién asume en cada circunstancia y garantiza continuidad en la conducción del país.
¿Qué lectura hace de los cuestionamientos contra Jeri?
Son serios y deben investigarse. Se habla de presunto tráfico de influencias, contrataciones cuestionables y vínculos con empresarios extranjeros. Además, existen señalamientos sobre nombramientos irregulares y decisiones administrativas que merecen revisión exhaustiva. Eso corresponde esclarecerlo al Ministerio Público y al Poder Judicial, con independencia y sin interferencias políticas.
También se cuestiona la firma de decisiones antes de dejar el cargo.
Es llamativo. Particularmente la firma vinculada a la compra de aviones militares horas antes de su salida. Si estaba en evaluación, ¿por qué la prisa? Ese tipo de decisiones estratégicas requieren debate, transparencia y respaldo técnico. No pueden ejecutarse en medio de una crisis política sin generar suspicacias.
¿Debe regresar al Congreso?
Dentro del espíritu del reglamento, no debería. Está siendo cuestionado por hechos graves y lo coherente sería que se aparte mientras duren las investigaciones. La ética pública exige coherencia entre la sanción política y la responsabilidad individual.
¿La inestabilidad puede afectar la economía y la imagen del país?
Sí. Cada episodio de crisis genera incertidumbre en los mercados y afecta la confianza de los inversionistas. El Perú ha mantenido cierta estabilidad gracias a su modelo económico y a la autonomía de sus instituciones técnicas.
¿La inestabilidad puede afectar la política exterior del país?
El Perú necesita continuidad y firmeza en su política internacional. No podemos interrumpir la agenda diplomática por crisis internas. La imagen externa también se resiente con estos episodios y eso puede tener consecuencias en acuerdos estratégicos.
¿Qué deja esta crisis política?
Deja una señal clara de fragilidad institucional. Más allá de responsabilidades individuales, el país necesita reglas firmes, respeto estricto a la Constitución y mayor madurez política.
CRISIS INSTITUCIONAL Y DESGASTE CIUDADANO
Para Hugo Guerra, la crisis no solo revela fallas en el procedimiento aplicado contra José Jeri, sino una fragilidad estructural del sistema político. Advierte que la reiterada confrontación entre poderes del Estado ha convertido la excepción en regla y ha normalizado salidas abruptas que erosionan la confianza pública. Sostiene que el problema de fondo es la ausencia de consensos mínimos y la utilización de mecanismos constitucionales con fines políticos. “Si no se colocan candados más claros y exigentes, cualquier mayoría circunstancial podrá forzar decisiones que afecten la estabilidad”, señala. A su juicio, la transición debe priorizar gobernabilidad, respeto institucional y serenidad democrática para evitar que el desgaste derive en mayor incertidumbre económica y social.

