Hay 2,000 buques atrapados en el estrecho de Ormuz por la guerra
Inician gestiones para rescatar a más de 20 mil marineros de barcos varados en la zona

TEL AVIV. Alrededor de 2,000 buques mercantes, que transportan un total de 20,000 marineros, se encuentran atrapados en el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo consumido en el mundo (unos 21 millones de barriles diarios), debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Ante esta situación, la Organización Marítima Internacional (OMI), con sede en Londres, inició gestiones urgentes para rescatar a los miles de tripulantes que se encuentran varados en el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo por parte de Irán está ocasionando fluctuaciones drásticas en los precios del crudo y riesgo de recesión económica global.
La medida de la OMI responde al bloqueo de este paso estratégico tras el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, que, además de poner en riesgo a miles de marineros varados, ha generado una crisis humanitaria y comercial sin precedentes en la región, con repercusiones en el mundo.
La urgencia de la situación fue el eje central de la 36ª sesión extraordinaria del Consejo General de la OMI, donde los Estados miembros propusieron formalmente la creación de un corredor marítimo seguro. El presidente de EE. UU. ni el primer ministro de Israel, Benjamín Natanyahu, se han pronunciado al respecto.
“La decisión que tomó el Consejo en cuanto a buscar las formas de establecer este marco de evacuación es para tratar el tema primordial y la preocupación mayor que tenemos en este momento, que son los 20,000 marinos atrapados en el área y en estos 2,000 buques”, expresó el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez.
Como consecuencia del conflicto, el precio del petróleo crudo Brent registró un fuerte incremento y superó la barrera de los 110 dólares por barril. En varios países ya se están sintiendo los efectos de esta situación.
Mientras tanto, en Medio Oriente continúan los bombardeos. Ayer, Israel ordenó nuevas evacuaciones en el sur del Líbano, donde los ataques ya han dejado más de 1,000 muertos.
