Opinión

¡Feliz año 2022, amigos!

Por: Martín Valdivia Rodríguez

El 2021 sido un año duro, difícil y complicado. La pandemia no solo causó una terrible crisis sanitaria sino también económica, con desempleo, necesidades básicas insatisfechas, incremento de la pobreza y extrema pobreza, desesperación. Sin embargo, nos caímos, pero nos levantamos y seguimos de pie, caminando. De alguna manera, La Noticia encarna ese espíritu de lucha, batallador y emprendedor que caracteriza al peruano.

Nuestro diario nació en medio de esta borrasca, ante condiciones adversas, en franca desventaja, pero, haciendo un gran esfuerzo, pudimos llegar a los quioscos, entrar en circulación y, a base de esfuerzo y sacrificio, encontrar un espacio en el duro mercado de la prensa escrita para lograr un caudal de lectores gracias a los cuales seguimos para adelante.

Miles, millones de peruanos la pasaron muy mal y muchos aún no se levantan debido al terrible coronavirus. Esta noche empezamos el 2022 con el gran reto de derrotar definitivamente a esta pandemia que tanto daño ha causado no solo en el Perú sino en el mundo entero. En gran medida lograr ese objetivo depende del Gobierno, del manejo de la crisis desde el Ministerio de Salud y las otras instituciones que, de una u otra manera, pueden y deben poner un granito de arena. Pero la responsabilidad también es de nosotros, los ciudadanos, de la disciplina y el rigor con que acatemos las normas de bioseguridad, desde el distanciamiento social y el lavado de manos hasta la vacunación con la tercera dosis.

Confucio, el gran pensador chino, decía que “nuestra mayor gloria no es nunca fallar, sino levantarnos cada vez que caemos”. Es cierto, no debemos perder esa voluntad, ese deseo, esas ansias de no solo superar los obstáculos, las infaltables piedras en el camino, sino también levantarnos de las grandes caídas para seguir adelante, primero trastabillando tal vez, como ahora, para luego agarrar viada y avanzar ya a paso firme.

Grandes torres se han caído y después han sido levantadas de nuevo más altas. Hay países y continentes enteros que se levantaron de sus cenizas, como el ave Fénix. Un claro ejemplo es Alemania, que soportó guerras mundiales y quedó en ruinas, en medio de la hambruna y la desolación, pero se recuperó y se convirtió en la potencia mundial que es hoy.

Ese es nuestro gran reto. La fórmula es no claudicar nunca, luchar con firmeza y unidos para sacar adelante a nuestras familias y a nuestro país. ¡Sí podemos! Feliz Año, queridos lectores. Porque lo digo y escribo siempre lo firmo.

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