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“El nuevo Parlamento reducirá el transfuguismo”

Exoficial mayor José Cevasco dice que el fraccionamiento será moderado, pero al no haber mayoría absoluta, se pueden generar tensiones e inestabilidad

  • Según Cevasco, al existir bancadas más pequeñas, en algunos casos se podrán construir mayorías y en otros, no. Agrega que el nuevo esquema sin voto de confianza obligatorio cambia el equilibrio entre el Ejecutivo y el Congreso, lo que también modifica la dinámica política.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

En entrevista con La Noticia al Día en La Noticia TV (canal 27.2 en Ives Cable y 203 en Cable Go), el exoficial mayor del Congreso, José Cevasco, analizó el proceso electoral en curso y planteó observaciones críticas sobre su desarrollo, señalando que existirían deficiencias en su organización que podrían generar dudas sobre su transparencia y credibilidad ante la ciudadanía.

Usted postuló al Parlamento en esta contienda que aún no concluye, ¿qué balance le deja esa experiencia?

La experiencia deja grandes satisfacciones. Primero, la posibilidad de haber participado directamente en el proceso electoral y, segundo, el contacto con la ciudadanía, que me permitió conocer diversas realidades y recibir muestras de apoyo. He tenido más de cien entrevistas durante la campaña, lo que me permitió difundir propuestas de reforma al Congreso. Varias de estas ideas fueron recogidas por otros candidatos, lo cual considero positivo, porque espero que quienes resulten electos las impulsen para mejorar el funcionamiento del Parlamento.

¿Cómo evalúa el desarrollo del proceso electoral actual?

Considero que ha sido un proceso manchado. Existe una sensación de desconfianza que afecta su credibilidad. El organismo encargado de la organización electoral tiene la responsabilidad de garantizar un proceso eficiente, pero en esta ocasión ha mostrado deficiencias en su labor.

Eso genera desazón, porque su trabajo es clave para la democracia, y cuando no se cumple adecuadamente, se afecta la confianza ciudadana. Incluso debería evaluarse la continuidad de sus responsables por una cuestión de decoro institucional.

¿Qué opinión le merece el fraccionamiento del nuevo Congreso bicameral?

Era algo previsible. El nuevo Congreso tendrá un nivel de fraccionamiento moderado, lo cual puede tener un efecto positivo al reducir el transfuguismo político. Sin embargo, este escenario también trae desafíos, ya que la falta de una mayoría absoluta clara puede generar tensiones e inestabilidad en la toma de decisiones.

¿Ese escenario implica inestabilidad política independientemente de quién gane la Presidencia?

Puede haber inestabilidad, pero será una inestabilidad distinta, más dinámica. Al existir bancadas más pequeñas, en algunos casos se podrán construir mayorías y en otros, no. Además, el nuevo esquema sin voto de confianza obligatorio cambia el equilibrio entre el Ejecutivo y el Congreso, lo que también modifica la dinámica política.

¿Qué cambios más relevantes observa con la implementación de la bicameralidad?

El cambio más importante es que el Senado tendrá un rol más limitado en comparación con la bicameralidad anterior a 1992. Antes tenía funciones como la ratificación de altos funcionarios del Estado, pero ahora esas competencias han sido reducidas. El control político recaerá principalmente en la Cámara de Diputados, lo que redefine el equilibrio de poderes dentro del Parlamento.

¿El Senado corre el riesgo de tener un rol secundario?

Sí, su papel será bastante limitado si no se realizan ajustes normativos. Incluso existen inconsistencias en su propio reglamento, como la falta de iniciativa legislativa clara, lo que genera vacíos en su funcionamiento. Esto debe revisarse para evitar que su rol sea meramente decorativo dentro del sistema.

¿Qué papel tendrá el Congreso como institución en su conjunto?

El Congreso, entendido como la unión de ambas cámaras, tendrá responsabilidades importantes en la gestión interna del sistema legislativo. Esto incluye la administración del presupuesto, sueldos, beneficios y funcionamiento operativo. Sin embargo, considero necesario reducir ciertos gastos como los de instalación y seguros privados, ya que el presupuesto actual es excesivo y afecta la legitimidad de la institución ante la ciudadanía.

¿Se evaluó adecuadamente el impacto económico de la bicameralidad?

No de manera suficiente. Si bien el presupuesto contempla estos cambios, no hubo un debate profundo sobre el impacto real en el gasto público. Era previsible que una estructura bicameral implicara mayores costos, pero no se abordaron con claridad mecanismos de contención o reducción.

¿Es realista pensar que el propio Congreso pueda recortar sus beneficios?

Es un escenario difícil, pero no imposible. Todo dependerá de la voluntad política de los nuevos legisladores. Se podrían generar ahorros significativos si se aplican medidas de austeridad, pero hasta ahora no se observa un compromiso claro con esa línea de acción.

EN LA ONPE HUBO UN PROBLEMA DE INCOMPETENCIA

José Cevasco sostuvo que el proceso electoral habría quedado “manchado”, lo que le generó una profunda desazón al cuestionar la conducción del organismo electoral. En su análisis, señaló que la ONPE tiene como principal responsabilidad organizar elecciones cada cinco años, además de procesos complementarios, regionales y municipales, por lo que, a su juicio, debería cumplir esa labor.

El exoficial mayor del Congreso consideró que las presuntas deficiencias en la organización reflejarían la mala gestión de todo el tiempo que estuvo Piero Corvetto a la cabeza, llegando a calificar la situación como un problema de “incompetencia”. También sostuvo que el funcionamiento del aparato público no se vería afectado por cambios en la jefatura, debido a la existencia de una estructura burocrática.

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