“Diligencias no se detendrán a pesar de amenazas”
Afirma el fiscal Leonardo Guffanti, quien es víctima de extorsión por investigar a peligrosas bandas

El fiscal adjunto provincial Leonardo Claudio Guffanti Parra, integrante del equipo de Crimen Organizado de Lima Noroeste-Ventanilla, aseguró que, a pesar de las amenazas intimidatorias que viene recibiendo, continuará con su labor y las diligencias no se detendrán.
Las amenazas se producen en el marco de investigaciones contra peligrosas bandas delictivas, como el caso Lingotes de Oro y la red del condenado Wilder Jara.
Por esta razón, la Junta de Fiscales Supremos exigió garantías urgentes de seguridad a la Policía Nacional para proteger la integridad del magistrado, mientras que el Ministerio Público, encabezado por el fiscal de la Nación Tomás Gálvez, también le expresó su respaldo público el último miércoles.
Guffanti indicó que, pese al hostigamiento, las diligencias no se detendrán, recordando la reciente condena de 21 años contra Wilder Jara por usurpación y organización criminal.
Según detalló Guffanti, los amedrentamientos se intensificaron tras avances en procesos de alta complejidad. “Los mensajes dicen, entre insultos, que mi familia está en España y que no acuda a las audiencias”, reveló.
El fiscal coordinador contra la Criminalidad Organizada, Jorge Chávez Cotrina, advirtió que múltiples fiscales en regiones carecen de resguardo policial, lo que evidencia vulnerabilidad institucional. Ante ello, el Ministerio del Interior desplegó un equipo de inteligencia con 12 agentes para rastrear el origen de las amenazas y brindar protección.
“Primero hay que ubicar de dónde proviene la extorsión y, obviamente, estos equipos deberán encontrarla”, precisó un vocero del sector. Mientras la policía rastrea las llamadas, Gálvez también se refirió a otros casos de impacto nacional, como la posible exhumación del suboficial Manuel Vela para esclarecer la masacre ocurrida en Trujillo.
Con el respaldo del Ministerio Público y la vigilancia policial en curso, el caso de Guffanti refleja la creciente presión que enfrentan los fiscales en la lucha contra el crimen organizado y la necesidad de reforzar la seguridad institucional.
