Condenan 10 años de cárcel a empresario por abuso sexual
La víctima, una joven abogada, logró que se haga justicia en La Libertad

A pesar de los intentos de archivo fiscal y las influencias del sentenciado, la Corte Superior de Justicia de La Libertad emitió un fallo condenatorio contra Walter Nery Peña Aldea, empresario trujillano que pretendió evadir la acción de la justicia.
La Sala Penal lo sentenció a 10 años de prisión efectiva por el delito de violación sexual en agravio de la abogada Sofía Pajares Sánchez-Urrelo, hecho ocurrido el 18 de noviembre de 2020 en su fundo de Virú.
La víctima denunció que Peña Aldea, entonces de 44 años, la condujo a su propiedad y allí perpetró el ataque, fracturando su vida pero no su determinación de exigir justicia. El proceso estuvo marcado por intentos de dilación y omisiones fiscales, pero finalmente se consolidó la condena, que incluye el pago de S/150,000 de reparación civil.
En una entrevista, el abogado defensor de Pajares, Luis Miguel Iglesias, destacó que el fallo confirma la responsabilidad penal del agresor: «Se ha desbaratado por completo su presunción de inocencia empleando la perspectiva de género y las 100 Reglas de Brasilia. Es una victoria para la verdad».
Sin embargo, cuestionó la reducción de la pena de 14 a 10 años, aplicada por la Sala bajo el argumento de que el sentenciado actuó bajo los efectos del alcohol. «El alcohol no puede ser un escudo legal para disminuir la cárcel de un violador», enfatizó.
Iglesias también rechazó los estereotipos usados por la defensa del acusado para cuestionar la conducta de la víctima: «A Sofía no se le podía exigir un comportamiento heroico en un fundo aislado. Su entereza para denunciar y sostener una versión coherente fue la base de la condena», indicó.
El abogado recordó que el proceso enfrentó intentos de archivo y presiones externas: «Este miserable ostentó supuestas influencias para evadir la justicia, pero nada le sirvió. La solidez de las pruebas de cargo fue determinante». Finalmente, subrayó el mensaje que deja este caso: «La lucha incansable de Sofía Pajares demuestra que los agresores, por más apellidos o recursos que ostenten, no son intocables. La justicia tarda, pero llega».
