Comando Vermelho: drones armados y fusiles importados reconfiguran la guerra urbana en Brasil
El megaoperativo policial más letal de la historia de Brasil dejó más de 120 muertos en Río de Janeiro. El uso de drones y armas de alto calibre por parte del Comando Vermelho marca un nuevo nivel de confrontación entre el Estado y el crimen organizado.
Más de 120 personas, entre ellas cuatro policías, murieron esta semana durante un megaoperativo contra el grupo criminal Comando Vermelho en Río de Janeiro, en lo que ya se considera la operación policial más letal de Brasil.
Organismos de derechos humanos calificaron el hecho como una masacre y cuestionaron su eficacia como política de seguridad, mientras la ONU expresó estar “horrorizada” por el número de víctimas.
El operativo reveló un nuevo escenario de conflicto: el uso de drones armados y fusiles de alto calibre por parte del crimen organizado. Según expertos, estas tecnologías —inspiradas en tácticas de guerra como las de Ucrania— representan un cambio decisivo en el control del espacio urbano.
Investigaciones señalan que gran parte de los fusiles incautados provienen del extranjero, principalmente de Estados Unidos, Israel, Alemania y la República Checa, ingresando al país a través de Paraguay o mediante piezas importadas para ensamblaje ilegal.
La expansión de este armamento se habría facilitado por las leyes de flexibilización de armas durante el gobierno de Jair Bolsonaro, que permitieron a particulares adquirir hasta 30 fusiles bajo registros de coleccionistas o tiradores deportivos.
Expertos advierten que el Estado brasileño enfrenta ahora un desafío inédito: combatir organizaciones criminales con capacidad aérea y poder de fuego similar al de fuerzas militares, lo que exige nuevas estrategias de inteligencia, regulación e investigación.





