Científicos identifican cinco patrones mentales distintos detrás de la depresión
Estudios apuntan a que un cerebro con depresión podría ser catalogado en 5 grupos, abriendo la posibilidad de facilitar la identificación de la terapia necesaria
No es un secreto que la depresión es un problema a nivel global. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que para 2025 el 5.2% de adultos a nivel mundial sufren de depresión (332 millones de adultos).
Motivados a entender esta patología, un grupo de investigadores de la universidad de Helsinki en Finlandia realizaron un estudio con 263 personas diagnosticadas con depresión mayor.
Los científicos analizaron la actividad cerebral de los participantes y la compararon con los patrones mentales de 75 participantes neurotípicos (sin un trastorno mental).
Primeros resultados
«Lo que fue particularmente interesante fueron los contrastantes patrones de actividad cerebral encontrados bajo el paraguas de los mismos diagnósticos de depresión.» Declaró el director del Centro de Neurociencia de la universidad de Helsinki, Satu Palva.
Se observó que dos personas con el mismo diagnóstico pueden activar dos o más regiones de su cerebro en respuesta a estímulos, y estas regiones interactúan entre ellas. Pero, estas regiones no eran necesariamente las mismas en dos personas distintas.
Inclusive en casos en los que dos o más personas obtuvieron conexiones similares entre las mismas zonas, no fue raro ver que el nivel de conexión fuera más débil o fuerte dependiendo de la persona.
De esta forma los científicos fueron capaces de identificar ciertos síntomas presentados por sujetos con patrones mentales similares.
Experiencias o síntomas ligados a la depresión
Al pensar en una persona con depresión se nos vienen ciertos ejemplos de experiencias por las que pasa este sujeto, tales como:
- Un bajo estado anímico (tristeza, irritabilidad, vacío, etc)
- Perdida de interés o placer
- Cambios en los ciclos de sueño
- Pérdida o aumento de apetito (con posibles variaciones de peso)
- Variaciones psicomotoras (Mayor o menor necesidad de movimiento)
- Problemas de concentración
- Fatiga
- Sentimientos de insuficiencia o culpa
- Ideación suicida o pensamientos recurrentes de muerte
Psychology Today afirma que una persona que experimenta cinco de estos nueve síntomas por un periodo prolongado de tiempo (al menos dos semanas) sufre generalmente de trastorno depresivo.
Esto lleva a muchas «versiones» de depresión e inclusive a consecuencias como el abuso de sustancias o síntomas de estrés postraumático (TEPT).
Durante el estudio los científicos encontraron que los participantes con ciertas conexiones fuertes tenían una mayor tendencia a problemas de abusos de sustancias. Por otro lado, personas con algunas conexiones más débiles presentaban síntomas de TEPT.
Los resultados podrían ayudar a explicar porque los estudios previos de personas con depresión mayor a veces alcanzaban resultados distintos o contradictorios.
Pese a recibir el mismo diagnóstico, los patrones mentales de dos personas pueden ser distintos.
Cinco distintos patrones mentales
Tras analizar los datos los científicos descubrieron cinco grupos con distintas reacciones, los cuales dividieron en:
- Conectividad Fuerte: Usualmente sufren de síntomas más severos como depresión, ansiedad que los lleva a sobrepensar y tienen menor habilidad para funcionar en el día a día.
- Conectividad débil: Experimentan síntomas con menor impacto que otros grupos
- Conectividad débil pero esparcida: Los síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) son más prominentes
- Conectividad media: Con mayor tendencia a depresión más severa, abuso de sustancias y poco cuidado personal.
- Conectividad muy fuerte: Prominente abuso de sustancias con menor presencia de síntomas de TEPT.
Posibles aplicaciones
Es posible que en un futuro el tratamiento para cada persona con depresión pueda seleccionarse basándose en los patrones de actividad cerebral, ayudando a identificar con mayor facilidad la medicación o terapia necesaria para cada caso.
Cabe recalcar que esto sería posible en un futuro, aún se necesitan más estudios para respaldar los resultados, por lo que no están listos para ser usados en la práctica.
Sin embargo, esta investigación podría reducir la «experimentación» que cada paciente con depresión pasa para encontrar su terapia y medicación adecuada.




