Bolivia sacará militares a calles para frenar violentas protestas
Van 23 días de caos y hay desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicinas

LA PAZ. Las protestas callejeras y bloqueos de carreteras liderados por sindicatos campesinos, obreros y seguidores del exmandatario de Bolivia, Evo Morales, que exigen la renuncia del presidente boliviano Rodrigo Paz, se mantienen en medio de dos iniciativas distintas que buscan establecer diálogos para resolver los conflictos. En tanto, el Gobierno alista medidas radicales.
Las manifestaciones y bloqueos mantienen cercadas a La Paz y El Alto desde hace 23 días y se extendieron desde la semana pasada a otras regiones, ocasionando desabastecimiento de alimentos, combustible e insumos médicos como oxígeno medicinal, sobre todo en esas ciudades y en la región andina de Oruro.
Ante esto, el presidente Rodrigo Paz, promulgó ayer la Ley 1732, que anula la normativa que establecía límites y condiciones para la declaración de estados de excepción. La nueva disposición fue publicada en la Gaceta Oficial pocas horas después de ser aprobada por la Cámara de Diputados en una sesión virtual realizada el martes.
El Senado había dado luz verde al proyecto el pasado fin de semana. La ley derogada establecía restricciones específicas para la participación de las Fuerzas Armadas en el control de disturbios civiles y fijaba un límite de 60 días para la vigencia de un estado de excepción. Con ello se abre la posibilidad de una intervención militar en las protestas.
Sin embargo, el Ejecutivo de Paz, que lleva poco más de seis meses en funciones, ha insistido en que una eventual declaratoria de estado de excepción sería utilizada únicamente como último recurso si fracasan los intentos de diálogo con los sectores movilizados. Tras casi cuatro semanas de conflicto, varias ciudades, entre ellas La Paz y El Alto, enfrentan problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, incluido oxígeno medicinal.
Ante esta complicada situación en el país altiplánico, el Consulado General del Perú en La Paz desplegó un plan de asistencia humanitaria para proteger y repatriar a ciudadanos peruanos en situación de vulnerabilidad, priorizando estudiantes, turistas y familias afectadas por la crisis.
