Alianza Lima: 125 años de fútbol picardía y habilidad
La historia de un equipo que mezcla pases cortos y gambetas, gloria deportiva y la fidelidad inquebrantable de sus hinchas

Su historia empezó en los albores del siglo XX. Fue un 15 de febrero de 1901, cuando en el antiguo barrio de Las Chacaritas, un grupo de adolescentes de clase obrera fundó un club que, sin saberlo, se convertiría en símbolo de identidad popular. Alianza Lima se convirtió en “Equipo del Pueblo” y ha tejido una historia que mezcla gloria deportiva, tragedia, resiliencia y una fidelidad inquebrantable de sus hinchas.
La institución deportiva nació con el nombre de Sport Alianza, adoptado en honor a la caballeriza Alianza —propiedad de Augusto B. Leguía y H.M. Beausire—, ubicada en el jirón Cotabambas, donde se disputaron sus primeros partidos. La camaradería y la unión entre los fundadores era tan fuerte que se les empezó a llamar “íntimos” para reflejar la cercanía y fraternidad que los caracterizaba.
El apelativo arraigó tan profundamente, que hasta ahora a los aliancistas los denominan íntimos.
TOQUE ELEGANTE
Con prontitud, Alianza Lima se convirtió en protagonista del fútbol limeño. En 1912 fue miembro fundador de la Liga Peruana de Football (Primera División peruana), y desde entonces su estilo se caracterizó por el toque elegante, la picardía criolla y la habilidad técnica. El “jogo bonito” a la peruana, con pases cortos y gambetas, se convirtió en sello distintivo de los blanquiazules.
La frase “Alianza es el pueblo” resume su magnetismo. El club se convirtió en refugio de las clases populares, en bandera de barrios enteros y en símbolo de resistencia cultural. Su hinchada, la “12”, ha acompañado al equipo en los momentos más duros, desde derrotas dolorosas hasta tragedias como la caída del avión de Fokker en 1987, que enlutó al país entero. Esa tragedia, lejos de quebrar al club, reforzó el vínculo emocional con sus seguidores.
EL RODILLO NEGRO
Alianza Lima es uno de los tres grandes del fútbol peruano. Ha conquistado más de 25 títulos nacionales y ha sido protagonista constante en la historia del balompié local. Sus clásicos contra Universitario son más que partidos: son rituales de identidad, choques de estilos y pasiones que dividen al país. Por sus filas han pasado muchas de las leyendas del fútbol peruano. Alejandro Villanueva, ídolo de los años 30, dio nombre a su estadio, que fue inaugurado el 27 de diciembre de 1974 y que se encuentra ubicado en el cruce de la avenida Isabel La Católica con el jirón Abtao, en el barrio de Matute.
LOS HISTÓRICOS
Teófilo “Nene” Cubillas, considerado el mejor jugador peruano de todos los tiempos, brilló con la camiseta blanquiazul antes de conquistar el mundo en México 70. César Cueto, el “Poeta de la zurda”, encarnó la magia del mediocampo. Hugo “Cholo” Sotil, recio y habilidoso, también llegó al club victoriano después de su paso por Barcelona.
José “El Patrón” Velásquez impuso también en el mediocampo vitoriano su fuerza en la contención y elegancia para salir jugando. Pedro “Perico” León —de quien alguna vez Pelé dijo que sería su sucesor— y Víctor “Pitín” Zegarra —autor del gol con el que Alianza le ganó a Boca Junior en 1969 por la Copa Libertadores—, son también íntimos históricos. Por la potencia arrolladora de su delantera, conformada principalmente por afroperuanos, en los años 30 la prensa llamó a Alianza Lima el Rodillo Negro.
SÍMBOLOS DE LA MODERNIDAD
Claudio Pizarro, Paolo Guerrero y Jefferson Farfán, símbolos de la modernidad, también surgieron de la cantera aliancista, llevando el sello blanquiazul a escenarios internacionales. Y no se puede dejar de mencionar a Waldir Sáenz, quien es 178 tantos oficiales es el máximo goleador histórico del club.
Alianza Lima no es solo un club de fútbol: es identidad y arraigo. Sus colores azul y blanco representan tradición y esperanza. Su historia está marcada por la capacidad de reinventarse, de levantarse tras cada caída y de mantener viva la llama de la pasión popular. En cada aniversario, los hinchas recuerdan que Alianza es más que títulos: es memoria, cultura y pertenencia.
La tragedia del Fokker: se perdió una generación
El 8 de diciembre de 1987, el avión Fokker F-27 que trasladaba al plantel de Alianza Lima desde Pucallpa cayó en el mar de Ventanilla. Murieron 43 personas, entre ellas 16 futbolistas, el comando técnico y tripulantes; solo sobrevivió el piloto. La tragedia truncó a una generación de “Potrillos”, con figuras como José Gonzales Ganoza, José Casanova, Luis Escobar, Tomás “Pechito” Farfán, Carlos Bustamante y Gino Peña, jóvenes promesas que ya brillaban en el primer equipo. Ellos iban acompañados del legendario entrenador Marcos Calderón. La herida marcó para siempre la memoria íntima del club y del fútbol peruano.





