
Donald Trump, en su primer gobierno, le advirtió al presidente Macron: «Cierra tus fronteras». No hizo caso. Netanyahu le dijo en 2023 a Macron: «Si no los detenemos ahora en Gaza, los encontrarás en París». ¡Cuánta razón tenían! Un bobo a carta cabal.
Esto demuestra que algunos líderes europeos actuales son absolutamente ignorantes respecto a los peligros contemporáneos venideros.
Sánchez y Macron son un par de pusilánimes de baja ralea, incapaces de enfrentar con coraje el cataclismo de la avasalladora migración, tolerando asaltos étnicos e invasiones de guerrillas urbanas en ese hemisferio.
Las políticas progresistas antieuropeas y la ceguera ante el advenimiento del avance extremista permiten, progresivamente, que hordas de magrebíes penetren en Occidente, violentando fronteras y estructuras para trastocar la cultura, la historia, el statu quo y engullirse el europeísmo continental.
La arcaica Europa agoniza por sus políticas blandengues y antipro-teccionistas, que socavan sus soberanías.
Esto es producto del «buenismo» multicultural que permite la intromisión radical de un progresismo globalista destructor.
Oriana Fallaci, la pionera en ver este fenómeno, dijo hace años, avizorando proféticamente la destrucción del viejo continente: «Cuidado con Eurabia».
Ahora sumamos: Españistán, Londonistán, Germanistán. Y la lista sigue con Paristina, con grave componente ideológico y la tasa de natalidad coránica incontrolable.
Advertimos: a los subversivos y terroristas urbanos que expoliaron París les importa un pepino la inflación, el desempleo, la pedagogía estudiantil, el PBI, la deuda externa y la sociedad libre.
Lo único que quieren es el caos generalizado, usando la algarada popular para robar y saquear tiendas lujosas tipo Louis Vuitton. Esta oclocracia francesa marroquí respalda al comunista Jean-Luc Mélenchon (el Hugo Chávez francés), uno de los principales desestabilizadores políticos y verdadero peligro continental, en alianza con George Soros, el multimillonario bursátil, enemigo público número uno de las sociedades libres.
Eurabia es un hecho indubitable hoy. Y la nueva Revolución Europea y la reconquista civil tendrán que ejecutarlas mujeres valientes y aguerridas, como Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Alice Weidel, ante la incapacidad e impericia de dos tipos temblorosos y timoratos como Pedro Sánchez y Emmanuel Macron, auspiciadores asolapados de comunistas y subsaharianos.
Este par son, directa y conceptualmente, los grandes culpables del acceso libre del progresismo religioso en ese continente.
(*) Analista político
