Hay 18 distritos vulnerables en Lima por el Fenómeno El Niño
Huaicos, desbordes e inundaciones amenazan a millones de personas durante verano 2026-2027

El Perú se prepara para enfrentar uno de los fenómenos climáticos más intensos de las últimas décadas. El Fenómeno El Niño, previsto con fuerza extraordinaria para el verano 2026-2027, coloca a Lima y a gran parte del país en un escenario de riesgo que abarca inundaciones, sequías, deslizamientos y afectaciones directas a sectores clave como la agricultura, la pesca, el transporte y el comercio.
Los reportes oficiales del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED) advierten que más de 263 distritos se encuentran en riesgo muy alto por movimientos en masa y 113 por inundaciones, con Lima entre las zonas críticas.
EN EL INTERIOR DEL PAÍS
En el Norte del Perú, Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash, concentran 107 distritos en riesgo muy alto por inundaciones, huaicos y desbordes, con cerca de 3 millones de habitantes y 950,000 viviendas expuestas (el 38% del total nacional en esta categoría). Piura y Tumbes son las regiones con mayor criticidad frente a lluvias extraordinarias.
EN LA CAPITAL
En Lima Metropolitana hay 18 distritos vulnerables —con especial atención en zonas de laderas, quebradas y riberas— como La Molina, Carabayllo, Puente Piedra, Chaclacayo, Cieneguilla, Santa Anita, El Agustino, Lurín, Rímac, Comas y sectores cercanos a quebradas como Malanche en Punta Hermosa.
El Niño Costero se manifiesta por el calentamiento anómalo del mar frente a la costa peruana. Para este ciclo, se proyectan temperaturas de entre 4 y 5 grados por encima de lo normal en la costa central, incluida Lima. Las lluvias intensas se concentrarán en la costa norte y central, mientras que la Amazonía y el altiplano enfrentarán déficit hídrico. Esta combinación de exceso y escasez de agua genera un impacto desigual y complejo en el territorio nacional.
ZONAS EN RIESGO
Los estudios señalan que 1.9 millones de personas y más de 770 mil viviendas están expuestas a deslizamientos y huaicos. En Lima, distritos como Chosica, Chaclacayo y Ate figuran entre los más vulnerables por su ubicación en quebradas y laderas. El Callao y zonas ribereñas del río Rímac también enfrentan riesgo de inundaciones. A nivel nacional, la infraestructura vial y los sistemas de abastecimiento de agua se encuentran en alerta por posibles daños.
IMPACTO EN LA AGRICULTURA
El agro es uno de los sectores más golpeados. Cultivos como mango, limón, arroz y productos de exportación —uvas, paltas y arándanos— pueden sufrir estrés térmico, plagas y alteraciones en la floración. Entre enero y mayo de 2026, las agroexportaciones alcanzaron 4,713 millones de dólares; cualquier alteración climática compromete este crecimiento. En la sierra, la falta de lluvias amenaza la producción de papa y maíz, básicos para el consumo interno.
PESCA EN PELIGRO
La anchoveta, principal recurso pesquero, tiende a desplazarse hacia aguas más frías, reduciendo las capturas. La industria de harina y aceite de pescado, vital para las exportaciones, podría enfrentar pérdidas de hasta 36% en comparación con temporadas normales, según antecedentes de eventos pasados. La menor disponibilidad de pescado fresco también afectará el consumo interno y los precios en Lima.
TRANSPORTE E INFRAESTRUCTURA
Más de 11,500 kilómetros de carreteras están expuestos a deslizamientos e inundaciones. La Carretera Central, principal vía de conexión entre Lima y la sierra, es uno de los puntos críticos. Los puertos y aeropuertos, incluido el Callao, podrían sufrir interrupciones por lluvias intensas, afectando la logística y el comercio exterior. Las interrupciones en el transporte público urbano también son previsibles.
COMERCIO Y ECONOMÍA
El abastecimiento de mercados mayoristas como Santa Anita podría verse afectado por la reducción de oferta agrícola y pesquera. Esto generaría encarecimiento de frutas, verduras y pescado, con presión inflacionaria en Lima, donde la demanda es mayor. El comercio exterior también enfrenta riesgos por la posible paralización de puertos y carreteras.
Antecedentes históricos con grandes daños
El Perú ha vivido episodios devastadores de El Niño. En 1983 y 1998, los daños superaron los 3,500 millones de dólares, con graves impactos en infraestructura y producción. En 2017, El Niño Costero provocó huaicos en Lima y el norte del país, dejando más de 100 mil damnificados. Estos antecedentes refuerzan la necesidad de preparación y respuesta inmediata.
