Cáncer infantil: un grave problema de salud pública
El doctor, Víctor Palacios Cabrejos, del Ministerio de Salud, señala que cada año se presentan 1,900 nuevos casos de este mal en el país

- El especialista señala que la alerta más común es cuando se observa un moretón o manchas rojas, sangrado por la nariz, un ganglio que crece en el cuello o la axila, encías que sangran sin haberse lastimado, aumento de volumen en una extremidad o una mancha blanca en la pupila.
Por: Carlos Rivero Melgar
El doctor Víctor Palacios Cabrejos, director ejecutivo de la Dirección de Prevención y Control del Cáncer del Minsa, afirmó en entrevista con La Noticia al Día, en La Noticia TV (canal 27.2 de Best Cable y 203 de Cable Go), que el cáncer infantil continúa siendo un grave problema de salud pública en el Perú, marcado por la falta de especialistas y la carencia de infraestructura hospitalaria adecuada en gran parte del país.
¿Cuál es la realidad de nuestro país respecto al cáncer infantil?
El cáncer infantil es un problema de salud pública al que, por muchos años, se le ha tomado poca consideración y por eso tenemos un limitado número de especialistas en oncología pediátrica, además de la limitada capacidad de infraestructura en las regiones.
Actualmente tenemos más de 1,900 nuevos casos de cáncer infantil al año, y en la mayoría de casos los pacientes tienen que llegar a Lima para recibir tratamiento.
¿Por qué hay este déficit de médicos oncólogos pediátricos?
Primero, porque se concentra mucho la capacidad formativa en Lima Metropolitana, y por eso la atención solo se daba acá, lo que constituye un error de planificación. No se dieron cuenta de que es un problema social, porque la familia migra en su totalidad durante los dos o tres años que dura el tratamiento. Ese tema nos ha hecho reflexionar, y en los nuevos proyectos de inversión se están colocando áreas de oncología pediátrica. Además, gracias a la Ley de Cáncer Infantil, se está promoviendo que esta especialidad sea impulsada para que haya más plazas de residentado médico en el INEN.
¿Cuántos oncólogos pediatras hay en el país?
Pueden ser entre 55 y 60, lo que no cubre la necesidad del país. Sin embargo, los esfuerzos están en la concientización a los padres para que tengan claro que, si hay sospechas de que su hijo puede tener cáncer infantil, hay que cerciorarlo.
¿Cuál es el cáncer más frecuente que puede desarrollar un menor?
Las neoplasias más frecuentes en niños y adolescentes son las leucemias, una enfermedad muy agresiva que, si no se deriva para un tratamiento oportuno, el paciente tiene una gran carga de la enfermedad.
¿Qué señales de alerta debe tener el padre para sospechar que su hijo tiene cáncer?
La alerta más común es cuando se observa un moretón o manchas rojas, sangrado por la nariz, un ganglio que crece en el cuello o la axila, encías que sangran sin haberse lastimado, aumento de volumen en una extremidad o una mancha blanca en la pupila. Ante cualquiera de estos síntomas es fundamental que el médico actúe con rapidez. Según la Ley del Cáncer, un médico tiene que derivar en un plazo máximo de 72 horas al paciente a un servicio oncológico pediátrico.
¿Cuál es el nivel de mortalidad respecto al cáncer infantil?
La tasa de letalidad es del 45 % al 50 %, y eso es producto del tiempo que nos demoramos en llegar. En Lima Metropolitana se podrían demorar de 30 a 35 días, pero en regiones puede tardar hasta tres meses. Están enfocando sus esfuerzos en las campañas de concientización. Estas campañas informativas tienen que llegar a los padres de familia, a los profesores y a los profesionales de la salud del primer nivel de atención. En el Minsa hemos capacitado a más de 6,000 médicos, pero es insuficiente, porque este conocimiento debería estar incluido en el currículo de pregrado de la carrera de medicina.
En la capacitación explicamos cuál es la importancia de identificar los signos de alarma de cáncer infantil. Utilizamos una semaforización: si tengo los signos de alarma, es rojo y se deriva al paciente en 72 horas; si es amarillo, indica que puedo hacer estudios de laboratorio complementarios; y si es verde, no hay sospecha de cáncer.
¿Son muchos los pacientes que abandonan el tratamiento?
Antes de la pandemia, la tasa de abandono del tratamiento era del 20 %, porque no tenían el soporte social. La familia llegaba a Lima y debía permanecer dos o tres años, y llegaba el momento en que tenían que decidir entre la vida de su hijo y la de sus otros hijos. Esto ha venido trabajándose en la fundación, y esperamos en los próximos años tener más albergues. Además, estamos en un proceso de descentralización eficiente. ¿De qué me sirve haber creado un instituto regional de cáncer si no tengo la infraestructura o los especialistas?
Preocupa mucho la falta de especialistas en oncología pediátrica.
No solo es un problema del Perú, sino que ocurre lo mismo en Latinoamérica. En el INEN estamos viendo cómo aumentamos las plazas de formación de residentado en oncología pediátrica, para que los nuevos institutos regionales y macroregionales de enfermedades neoplásicas puedan tener especialistas que formen más especialistas.
Principal brecha: Infraestructura descentralizada
¿Cuál es el principal desafío que enfrenta su dirección?
El principal desafío es cerrar la brecha de infraestructura descentralizada. Espero que, a fin de año, se termine de construir la unidad de oncología pediátrica del Hospital de Lambayeque, pero lo mismo necesito para Cajamarca, Loreto y Arequipa.
Necesito una buena infraestructura que venga acompañada de albergues. Hay que ver cómo aumentar la tasa del residentado médico. Respecto a unidades completas, están el INEN, el Hospital Belén de Trujillo, el IREN Sur, el IREN Norte, el Antonio Lorena del Cusco y el IREN Centro.
