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“Rompan relaciones con Nicaragua y Cuba”

El excanciller Luis Gonzales Posada también respaldó la medida del Perú contra Irán en defensa de los principios democráticos y derechos humanos

  • Gonzales Posada señala que en Venezuela no ha cambiado la situación de fondo. Afirma que se deben reclamar elecciones libres, libertad de prensa y la liberación de las personas que permanecen encarceladas por razones políticas.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

Luis Gonzales Posada, excanciller, en entrevista con La Noticia al Día, por La Noticia TV (canal 27.2 de Best Cable y 203 de Cable Go), respaldó la decisión del Gobierno peruano de romper relaciones diplomáticas con Irán y sostuvo que esta medida debería extenderse a Nicaragua y Cuba. Cuestionó la permanencia de regímenes que, según señaló, vulneran principios democráticos y derechos humanos, y planteó que el Perú adopte una posición más firme frente a las dictaduras de la región. Además, se refirió a Venezuela, México y al conflicto entre Irán y Estados Unidos.

¿Considera acertada la decisión del Gobierno peruano de romper relaciones con Irán en medio de su conflicto con Estados Unidos? 

Mire, esa es una medida que hace mucho tiempo varios internacionalistas pedimos, porque el Gobierno de Irán es una teocracia, una dictadura que se instituyó hace casi cincuenta años con el ayatolá Jomeini.

Entonces, yo pienso que la diplomacia no puede ser tolerancia o convivir con regímenes autoritarios de esa naturaleza. Pero agregaría algo más: no solamente se trata de Irán. Hay regímenes realmente repudiables acá, en el continente. Por ejemplo, Nicaragua.

Yo creo que ha llegado el momento también de romper relaciones con Nicaragua, desde el momento en que Daniel Ortega, que en conjunto tiene 27 años en el poder, ha anunciado que ya no hay más elecciones en su país y que se prohíben las actividades políticas de la oposición.

¿Qué tipo de relaciones mantenía Perú con Irán, pese a la distancia geográfica y las diferencias culturales entre ambos países? 

No había una relación económica, financiera, comercial, de intercambio de productos ni de turismo. Era una relación vacía. Teníamos relaciones con Irán porque manteníamos vínculos diplomáticos con todos los países del mundo, pero hay que ser selectivos. Ser diplomáticos no significa tener que mirar al piso cuando una dictadura existe y golpea los derechos humanos de sus ciudadanos.

Acá tenemos Nicaragua y Venezuela. En Venezuela no ha cambiado la situación de fondo. Y hay que hacer una distinción: a nosotros sí nos deben importar los valores democráticos. Debemos reclamar elecciones libres, libertad de prensa y la liberación de las personas que permanecen encarceladas por razones políticas.

¿Cree que la influencia del embajador de EE. UU., Bernie Navarro, pudo pesar en la decisión de romper relaciones con Irán? 

Yo no puedo especular si el embajador de Estados Unidos ha intervenido o no. Lo que sí señalo es que es una buena decisión la que se ha tomado y que debe extenderse a otras dictaduras, como las de Nicaragua, Venezuela y Cuba.

Los principios y valores no tienen bandera. No podemos mirar al costado frente a regímenes que vulneran los derechos de sus ciudadanos. En Cuba, por ejemplo, vemos una situación dramática: pobreza, falta de electricidad, calles llenas de basura y servicios paralizados. Por eso creo que debemos asumir estos temas con mucha claridad y firmeza.

¿Considera que el Perú debería romper relaciones primero con Nicaragua y luego con Cuba? 

Naturalmente, yo lo haría. Ha llegado el momento de afirmar esos principios y valores democráticos y tener muy claro que no se puede convivir con estos regímenes, porque al mantener relaciones se termina legitimando una dictadura. Eso no es diplomacia, eso es entreguismo.

Usted señaló que el Gobierno debería romper relaciones con Nicaragua y Cuba. Fuera de la región, ¿con qué otro país considera que debería tomar esta medida?

Creo que esos son los casos más graves porque marcarían una línea diplomática. Concentremos nuestra atención en la región por lo pronto, donde tenemos dos casos muy claros. Un millón de nicaragüenses han tenido que salir de su país frente a un dictador que incluso cambió la Constitución para establecer la copresidencia con su mujer.

Ojalá que los países democráticos del continente, como Chile, Ecuador y Argentina, tomen una medida conjunta para hacer sentir su peso político contra las dictaduras.

CERCO ECONÓMICO CONTRA EL RÉGIMEN DE DANIEL ORTEGA

Luis González Posada sostiene que la ruptura de relaciones diplomáticas con Nicaragua debe complementarse con otras medidas para ejercer presión sobre el régimen de Daniel Ortega. El excanciller planteó suspender también los vínculos comerciales y económicos, además de solicitar a organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y el Fondo Monetario Internacional que no otorguen nuevos préstamos al Gobierno nicaragüense.

Según explicó, estos recursos terminarían siendo utilizados para adquirir armamento y reprimir a la población, en lugar de impulsar el crecimiento y desarrollo del país. Para Gonzales Posada, existen diversas acciones que el Perú puede adoptar, pero lo fundamental es no guardar silencio frente a la situación política y social de Nicaragua y sus ciudadanos.

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