
El tiro de Carlos Zegarra (diputado por Ica, de Fuerza Popular) tenía que salir por la culata. Era cuestión de tiempo. El periodista iqueño Gastón Medina, antes de que lo matara la mafia regional, propaló varios audios de conversaciones desparpajadas del mismísimo Zegarra con avezados sicarios, donde coordinaban la eliminación del propio Gastón Medina, de la entonces vicegobernadora regional (Luz Canales) y de cuanto personaje incómodo se le cruzara por el camino.
Asimismo, como suele ocurrir en organizaciones mafiosas y criminales, algunos de los sicarios que conversaron con Zegarra también fueron asesinados. El Gato Mere fue uno de ellos.
Zegarra fue director de la Oficina de Coordinación del Gobierno Regional de Ica; un puesto que nunca existió en el organigrama institucional, pero que fue creado por la actual administración exclusivamente para darle cabida a Zegarra. Y vaya que el tipo dio que hablar durante el ejercicio de sus funciones: balaceras, atentados, amenazas, asesinatos, en qué delito no se vio involucrado Carlos Zegarra.
¿Qué hacía un tipo como Carlos Zegarra en la lista congresal de Fuerza Popular? Lo único que se me ocurre es plata como cancha.
Pero hay más tiros que saldrán por la culata de la escopeta del flamante gobierno de Keiko Fujimori. Por ejemplo, el aumento del sueldo mínimo legal. Seamos sinceros. Lo único que propiciará una medida de tal naturaleza es más informalidad laboral, más cierres de micro y pequeñas empresas, menos empleo juvenil, más pobreza y todo lo demás. A ver, ¿a quién le parece bien una medida que perjudicará a millones de peruanos?
Una medida así va a propiciar que el Estado se quede con los peores. Es decir, con aquellos funcionarios corruptos cuyos ingresos, por coimas u otros malos manejos, superan larguísimamente los incentivos en cuestión. La medida también propiciará que se queden los enemigos del nuevo gobierno. Aquellos funcionarios, cientos de miles, que se infiltraron en el Estado a lo largo de los últimos 15 años.
En el Gobierno Regional de Ica, durante la gestión 2015-2018, salimos de cientos de funcionarios corruptos sin ningún incentivo ni ninguna compensación. Me refiero a los que habían falsificado sus títulos académicos. O sea, no eran los profesionales que decían ser. También salimos de los que habían falsificado sus certificados de trabajo. Los que sustentaron gastos de viáticos con facturas falsas también salieron del Gobierno Regional. Precisamente, porque obtuvieron reembolsos por gastos que no habían efectuado. Es decir, por ladrones.
Y lo que es mejor, así depuramos el Gobierno Regional de funcionarios corruptos e indolentes, que maltrataban cruelmente a la ciudadanía. ¡Gran logro!
OTROSÍ DIGO: Sigo pensando que el triunfo electoral de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) constituye el mejor resultado político para nuestro país. La economía formal va a crecer y habrá más trabajo. ¡Muy bien!
Por otro lado, me parece una maravilla la derrota de Roberto Sánchez de Juntos por el Perú; un tipo muy retrógrado en materia política y, tal como dan cuenta múltiples noticias, un tipo nada santo en cuestiones de moral.
Ahora, es verdad, los desafíos son otros: (1) la ola de crímenes y extorsiones y (2) el Fenómeno El Niño (FEN) que se avecina. A lo que yo agregaría la corrupción y la extrema burocratización del Estado. Pero igual, hay que ser muy firmes y coherentes para afrontar con éxito tales desafíos.
(*) Exgobernador regional de Ica
