“Coma sano y evite el cáncer de colon”
El nutricionista Manuel Arellano advierte que es una de las enfermedades mortales más frecuentes en el Perú y falta a una cultura preventiva en la población

- El licenciado Manuel Arellano advierte que la gastronomía peruana, aunque rica y diversa, puede volverse dañina si se abusa de ciertos ingredientes. Señala que el cáncer de colon está ligado a malos hábitos alimenticios, exceso de carbohidratos, bajo consumo de agua y falta de cultura preventiva.
POR: CARLOS RIVERO Y MANUEL BALDOCEDA
El cáncer de colon se ha convertido en una de las enfermedades más frecuentes y mortales en el país, impulsado en gran medida por los malos hábitos alimenticios, el exceso de carbohidratos, el bajo consumo de agua y la falta de cultura preventiva. Así lo advirtió el nutricionista Manuel Arellano en conversación con La Noticia al Día en La Noticia TV (canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go).
¿Cómo contribuye una buena alimentación en la prevención del cáncer de colon?
El cáncer de colon es uno de los más recurrentes y con una alta tasa de desenlaces fatídicos, porque lamentablemente arrastramos costumbres vinculadas al tema alimenticio y nutricional. Nuestra gastronomía es tan diversa, tan rica, tan atractiva, pero también demanda altos estándares en cuanto a preparaciones, y eso involucra los ingredientes, que al ser utilizados con frecuencia generan cierto daño. Si a eso le sumamos la falta de cultura en el consumo de agua, porque la mayoría prefiere una gaseosa, un refresco envasado o rehidratantes, aumenta el riesgo. Hay pacientes que nos dicen que van al baño una vez a la semana; esto no es normal. Hay que reeducar, porque la digestión tiene que estar funcionando de manera óptima y la alimentación también influye. Comer altas cantidades de ají deja de ser algo saludable y placentero. Todos estos factores, en conjunto, muchas veces se alinean y juegan en contra de la salud, y terminan desencadenando esta enfermedad.
¿Esta enfermedad se puede detectar tempranamente?
Lamentablemente, este tipo de cáncer se evidencia de manera tardía, cuando ya existe una obstrucción intestinal o alguna infección por un tumor que impide el tránsito normal de la evacuación. Entonces, el problema está bastante acentuado. Si a esto le agregamos la falta de cultura preventiva, porque no tenemos el hábito de hacernos chequeos, sino que esperamos estar incapacitados físicamente para ir al médico, estos factores contribuyen al avance de la enfermedad.
Muchos hogares prefieren incluir carbohidratos en la alimentación en lugar de menestras y fibras. ¿Eso influye en el cáncer de colon?
Influye muchísimo, porque tenemos ciertos conceptos prestablecidos. Siempre escucho decir: “los peruanos somos arroceros”. Estos hábitos se pueden modificar: reducir la cantidad de arroz, incorporar menestras, consumir ensaladas. En otros países como Argentina o Uruguay consumen mucho más carne que nosotros, pero hay que fijarnos en el acompañamiento. En Argentina la consumen con ensaladas o pastas de forma prudente. Acá, por ejemplo, tenemos el arroz chaufa, que es puro carbohidrato.
¿A partir de qué edad una persona debería tener más cuidado en el tema de la nutrición para evitar enfermedades como esta?
Si no lo haces desde pequeño, de adulto va a ser muy difícil. He visto pacientes de 24 años con cáncer de colon terminal. Cuando les preguntas sus antecedentes, encuentras alto consumo de condimentos, aderezos, bajo consumo de agua, exceso de frituras preparados con aceite de segundo uso. Hay que empezar a trabajar en este tema, sobre todo en los colegios.
¿El consumo de alcohol o cigarrillos tiene implicancia en esta enfermedad?
Absolutamente. Si no lo mencioné es porque no están relacionados directamente con el aspecto nutricional. Estos productos alteran e irritan las mucosas del estómago. Al alcohol nada lo quita del organismo. Hay algunas zonas donde estadísticamente se muestra más consumo de alcohol, y donde ya ha dejado de ser un tema social de fin de semana, convirtiéndose en algo casi diario. Esas personas son potenciales a presentar este problema.
¿Haciendo un ranking, el cáncer de colon es el más frecuente?
Si hablamos de ambos sexos, es el primero. En el tema de mortalidad, es el segundo después del de páncreas. La OMS ha alertado que para 2030 la mitad de la población mundial podría tener algún tipo de cáncer. Hay que prestar especial atención a nuestra alimentación y tomar en cuenta que, si bien tenemos una rica gastronomía, los excesos pueden jugar en nuestra contra. Hay que cuidarnos muchísimo: moderar, comer de manera más sana, balancear los alimentos, incorporar ensaladas al almuerzo, tomar más agua.
Si un familiar de un paciente con cáncer de colon mejora su alimentación, ¿reducirá el riesgo de tener la enfermedad?
Si no puedes reducir la incidencia genética porque está en tus genes, lo que puedes hacer con tus hábitos es extender el tiempo de inicio. El cáncer en el adulto mayor es más lento que en el joven, porque la célula es un reflejo de la persona. La célula de un joven actúa inmediatamente; por eso un cáncer es más letal en un joven, al igual que un infarto. Si a un adulto mayor de 75 u 80 años le da un cáncer, es probable que fallezca por otras causas antes que por el cáncer.
PREVIENEN LA ANEMIA: LAS VÍSCERAS TIENEN PROTEÍNAS Y HIERRO
¿Estamos mejorando o empeorando en la cultura nutricional del país?
Estamos en una fase inicial de consolidación en la nutrición. Todavía no la vemos con la responsabilidad que esta demanda, porque la gastronomía y la nutrición no son lo mismo. La gastronomía es la oportunidad de ser vehículo para adquirir los nutrientes adecuados; sin embargo, esa transición hoy muestra mucha debilidad en el aspecto cultural. Por ejemplo, nuestra población ve el consumo de vísceras como un sinónimo de pobreza, cuando en realidad tienen proteína y hierro, fundamentales para prevenir la anemia. Al comprar pescado, preferimos el de carne blanca; sin embargo, el de carne oscura, como el bonito o el jurel, tiene hierro, omegas, proteína, alto valor biológico y es más barato. Entonces, creo que esa parte educativa es fundamental. Por eso, desde el Colegio de Nutricionistas estamos proponiendo que se trabaje el tema de nutrición desde las escuelas.

