Julio Meléndez: del Callao a La Bombonera
Se caracterizó por su estilo elegante, inteligencia táctica, lectura del juego y precisión en el anticipo

El puerto del Callao, con su bullicio de barcos y calles de barrio, fue el lugar donde nació Julio Guillermo Meléndez Calderón el 11 de abril de 1942. Se trata de una leyenda viva del fútbol peruano, ídolo de Sport Boys y de Boca Juniors, entre otros equipos. Defensa aguerrido y recio, pero de juego elegante y limpio, Meléndez fue campeón de la Copa América 1975 con la selección peruana y ganó tres títulos con el club argentino de azul y oro, donde es el jugador peruano con mayor cantidad de presencias (154). En 2017 fue incluido en el once ideal de todos los tiempos de Boca.
Desde niño, el fútbol fue su lenguaje natural: la pelota rodaba en las canchas de tierra y él, con temple y serenidad, aprendía a anticipar rivales sin necesidad de golpes. Su talento lo llevó a debutar en el Centro Iqueño en 1959, y pronto se consolidó en Defensor Lima, donde empezó a mostrar la calma y el liderazgo que lo distinguirían como defensor central.
“EL PERUANO Y SU BALLET”
En los años 60 pasó por KDT Nacional, Sport Boys y Defensor Arica, equipos que le dieron rodaje y lo convirtieron en figura del campeonato peruano. También militó en Atlético Chalaco, Unión Tumán, Juan Aurich y León de Huánuco. Su estilo era distinto: no recurría a la rudeza, sino a la inteligencia táctica, la lectura del juego y la precisión en el anticipo. Esa elegancia lo hizo destacar en un fútbol donde la fuerza solía imponerse. El salto internacional llegó en 1968, cuando fue fichado por Boca Juniors. El club argentino, dirigido entonces por el legendario Alfredo Di Stéfano, encontró en Meléndez al líder que necesitaba en la defensa. En La Bombonera, el peruano se transformó en ídolo. Disputó más de 150 partidos oficiales, ganó el Campeonato Nacional de 1969 y 1970, además de la Copa Argentina de 1969. Su juego sobrio y eficaz le valió el apodo de “el peruano y su ballet”. La hinchada lo reconoció como uno de los mejores defensores de la historia del club, elegido varias veces en el equipo ideal de todos los tiempos.
COPA AMÉRICA 1975
Con la selección peruana, Meléndez jugó 35 partidos y fue parte del plantel que conquistó la Copa América de 1975, título histórico que devolvió al país la gloria continental. Junto a Héctor Chumpitaz, formó una dupla defensiva que marcó época. Su figura trascendió más allá de los títulos. En Boca Juniors fue capitán, referente y símbolo de respeto. Los cronistas argentinos destacaban su capacidad de ordenar la defensa con calma, su anticipación limpia y su autoridad natural. En un club donde los ídolos suelen ser delanteros, Meléndez se ganó un lugar eterno como defensor.
ÍDOLO Y REFERENTE
Décadas después, su nombre sigue siendo sinónimo de jerarquía. En 2023, Boca Juniors lo homenajeó en La Bombonera, con Juan Román Riquelme y Ángel Clemente Rojas a su lado. La ovación de la hinchada fue un reconocimiento a su legado: un peruano que conquistó Argentina con elegancia y respeto. A lo largo de su carrera recibió múltiples distinciones: en 1969 fue elegido mejor jugador extranjero de la Liga Argentina; en 2017 fue incluido en el once ideal de Boca Juniors de todos los tiempos; desde 1972 hasta hoy es el futbolista peruano con mayor cantidad de presencias en Boca (154 partidos); en 2017 figuró entre los 100 extranjeros más emblemáticos del fútbol argentino; y en 2022 fue incluido en el once histórico de la Selección Peruana elaborado por la IFFHS. Su historia recuerda que el fútbol no solo se gana con goles, sino también con defensas que saben convertir el juego en arte. Desde las canchas de barrio hasta la Bombonera, Meléndez permanece como símbolo de orgullo peruano y respeto internacional. (GPR)