La memoria también se entrena jugando: más de 200 mil peruanos enfrentan el Alzheimer y los juegos de mesa podrían ser parte de la solución

Los problemas de memoria y deterioro cognitivo están en aumento en el país. Según el Ministerio de Salud (MINSA), más de 200,000 adultos mayores de 60 años vivían con Alzheimer en Perú en 2019, y en 2024 se registraron 18,333 casos de demencia atendidos. Las proyecciones indican que el número de personas con demencia podría triplicarse hacia 2050, pasando de 196,699 casos en 2019 a más de 744,000, de acuerdo con estimaciones citadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Ante este panorama, especialistas destacan la importancia de estimular el cerebro a través de actividades cognitivas. Diversos estudios científicos indican que los juegos de mesa pueden mejorar la memoria, la atención y las funciones ejecutivas. Un metaanálisis internacional publicado en Games for Health Journal encontró que incrementan la cognición global en adultos mayores sanos y la función ejecutiva, además de generar mejoras cognitivas en personas con deterioro cognitivo leve o demencia.
En este contexto, clásicos juegos de mesa del portafolio de Hasbro, se posicionan como herramientas lúdicas que pueden ayudar a ejercitar el cerebro mientras se comparten momentos entre familiares y amigos:
Juegos que estimulan la mente
Connect 4, por ejemplo, es un juego sencillo en apariencia, pero que exige pensamiento estratégico y anticipación. Los jugadores deben alinear cuatro fichas del mismo color mientras bloquean los movimientos del oponente. Esta dinámica estimula la planificación, el razonamiento lógico y la capacidad de prever escenarios, ya que cada jugada obliga a analizar varias posibilidades al mismo tiempo.

El juego Clue, centrado en resolver un misterio, pone a prueba la memoria, la lógica y la capacidad de deducción. Los participantes deben recopilar pistas y, más que recordarlas únicamente, estar atentos para anotarlas durante la partida, además de considerar la información compartida. Luego, analizan posibles combinaciones para descubrir quién cometió el crimen, con qué arma y en qué lugar. Este proceso estimula el razonamiento analítico y la concentración sostenida.
Por su parte, Monopoly estimula habilidades relacionadas con la planificación estratégica y el cálculo mental. Los jugadores deben administrar recursos, tomar decisiones financieras, evaluar riesgos y anticipar movimientos de los oponentes. Este tipo de dinámica activa funciones ejecutivas clave del cerebro, vinculadas con la toma de decisiones y la resolución de problemas.
En tanto, Jenga ofrece un tipo de estimulación diferente, enfocada en la atención, la coordinación motora y el control de la precisión. Al retirar cuidadosamente cada bloque para evitar que la torre caiga, los jugadores entrenan la concentración, la paciencia y la coordinación mano-ojo, habilidades también importantes para el funcionamiento cognitivo.
Cada uno de estos juegos activa distintos procesos mentales, obligando al cerebro a recordar información, analizar escenarios, tomar decisiones y resolver problemas. Estos ejercicios ayudan a fortalecer la llamada reserva cognitiva, es decir, la capacidad del cerebro para compensar los efectos del envejecimiento o de enfermedades neurodegenerativas.
Así, más allá del entretenimiento, los juegos de mesa se consolidan como una forma simple, accesible y divertida de mantener la mente activa y fortalecer la memoria. En un país donde los casos de demencia continúan en aumento, compartir una partida también puede convertirse en un pequeño ejercicio cotidiano para cuidar la salud cerebral.

