Opinión

El peligro del socialismo del siglo XXI regresa: no aprendimos de Hilda Molina ni de Pedro Castillo

Por: Max Anhuamán

La neurocirujana cubana Hilda Molina, quien conoció de cerca a Fidel Castro, lo advirtió con claridad: “Odio, poder y dinero, ahí está la ideología del socialismo del siglo XXI”. Exrevolucionaria que rompió con el régimen, Molina reveló cómo se usa el resentimiento para indoctrinar, se promete justicia social y se entrega miseria, control y represión. Fidel lo llamó “revolución silente”: pervertir la democracia para instalarlo.

Esta receta se exportó a la región. En Venezuela, Hugo Chávez la impulsó hasta convertir un país rico en hiperinflación y éxodo masivo. Evo Morales en Bolivia prometió “vivir bien” y dejó autoritarismo y crisis económica. Rafael Correa en Ecuador duplicó la deuda, reprimió prensa y oposición. El kirchnerismo en Argentina generó inflación crónica, pobreza récord y corrupción. Pedro Castillo en Perú, con las mismas banderas, intentó autogolpe y profundizó la inestabilidad.

Todos ellos, en campaña electoral, mintieron descaradamente: negaron aplicar el socialismo del siglo XXI, juraron respetar la democracia, la propiedad privada y la inversión. Castillo mismo gritó “No somos chavistas, no somos comunistas”, pero una vez en el poder, reveló su verdadero plan.

Ojo con los medios que los apoyaron: muchos terminaron reprimidos, censurados o destruidos por el mismo régimen que ayudaron a instalar, como pasó en Venezuela, Ecuador y durante el breve pero caótico gobierno de Castillo en Perú.

Por no escuchar advertencias como la de Hilda Molina y la Dircote-PNP, Castillo ganó en 2021. Hoy, el vicepresidente de Ahora Nación, Luis Alberto Villanueva Carbajal —declarado marxista-leninista-maoísta, ligado al Foro de São Paulo—, representa el mismo riesgo. Aboga por Asamblea Constituyente y Estado rector, eco del manual fallido.

No podemos repetir el error. El socialismo del siglo XXI no trae igualdad: trae opresión y pobreza. Los desastres de Evo, Correa, Kirchner y Castillo gritan la lección. Peruanos, despertemos antes de que Villanueva y su ideología nos cobren otra factura. La democracia no es “bobería” para que la destruyan.

(*) Exdirector de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI) y exjefe de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) de la PNP.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba