“No hay control a tráficos ilegales en las fronteras”
Excongresista Otto Guibovich consideró que el Perú no puede ser zona de tránsito de migrantes ilegales expulsados de otros países, como podría ocurrir en Chile

- Otto Guibovich sostiene que Venezuela es un espejo en el que debemos mirarnos cuidadosamente porque no podemos quedar en manos de extremistas. Señaló que ningún país de Latinoamérica que pasó por manos de extremistas está en buen estado como Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia-
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
El excongresista y excomandante general del Ejército, Otto Guibovich, en entrevosta La Noticia Al Día (emitida por La Noticia TV, Canal 27.2 de Best Cable), analizó la nueva crisis migratoria en la frontera con Chile. Llegó a la conclusión de que el Perú carece de una política integral de control fronterizo y señaló que las zonas limítrofes se han convertido en corredores de múltiples tráficos ilegales —personas, armas, municiones, minerales y drogas— sin que exista un sistema efectivo de vigilancia ni coordinación multisectorial.
Se ha desatado una crisis en la frontera con Chile. ¿Cómo ve esa situación?
Hace mucho tiempo que debimos tomar previsiones en las fronteras, pero lamentablemente políticos y políticas circunstanciales abrieron las puertas y hoy ya lo estamos sufriendo. En su momento, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra y Francisco Sagasti se pronunciaron dando la bienvenida en la frontera a colombianos y venezolanos. Hoy existe una política de fronteras redactada por la Cancillería en 2018, pero desde su propia perspectiva. Aquí debería haber una política multisectorial de fronteras, que no tenemos. No hay una política integral y, de cuando en cuando, nos acordamos de ella cuando surge una crisis como la que se avecina. Dictamos medidas de emergencia un poco tardías y solamente coyunturales. Las fronteras son lugares de todos los tráficos ilegales: de personas, armas, municiones, minerales ilegales y drogas. No tenemos control. Contamos con más de 7,500 km de fronteras y no existen medidas claras para controlarlas.
¿Una vez que pase esta coyuntura electoral en Chile y se deje de hablar del tema migratorio, la situación en la frontera seguirá siendo la misma?
Por supuesto, luego volverán las aguas a su nivel, salvo que en Venezuela caiga Maduro y haya muchos venezolanos regresando a su patria. Habría que procurar que no lo hagan desde Chile a través del Perú, ni desde Bolivia a través del Perú. Nosotros no tenemos que ser un país de tránsito para todos los venezolanos que se encuentran en otros países. No es falta de humanidad, es una medida de seguridad. Ya estamos sufriendo la inseguridad extrema en nuestro país y tenemos el derecho a protegernos. Ha estado muy mal lo que hemos hecho en los últimos años al permitir una migración descontrolada.
¿Considera que el tema migratorio en el país está colapsado?
Cada país tiene que buscar soluciones a sus problemas. Si bien es cierto que Chile tiene un problema serio, el nuestro es mucho mayor: tenemos muchos más migrantes y eso significa presión en empleo, salud y educación. Lógicamente hay una parte de humanidad. Venezuela es un espejo en el que debemos mirarnos cuidadosamente, porque no podemos quedar en manos de extremistas. Ningún país de Latinoamérica que pasó por manos de extremistas está en buen estado, como Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia.
Cuando hablamos de porosidad de las fronteras, la mayoría menciona Tacna y Tumbes, pero nos olvidamos de la extensa zona de selva que está bastante descuidada.
Nos olvidamos de que las fronteras no son solo Tumbes. El Putumayo, por ejemplo. La frontera son 7,500 km, de los cuales 2,700 km son con Brasil, y fíjate cómo están. Recuerda también la situación que tuvimos en Puerto Maldonado con los haitianos que empleaban al Perú como zona de tránsito para ir a Brasil. Las fronteras son fuentes de problemas que realmente no vemos. No escucho a ningún político que haya planteado propuestas claras sobre qué hacer en estas zonas. Es un tema que hay que abordar con seriedad, hacer un análisis exhaustivo y ver dónde debemos tener poblaciones para no abandonarlas. El Ejército ha hecho mucho esfuerzo para poblar algunos sitios.
¿Se puede decir que hay zonas de frontera que están abandonadas por el Estado?
No necesariamente abandonadas, porque existen puestos de control militar, pero no pueden estar cogidos de las manos todos para que no pasen. Están a 20 km o 50 km de distancia, dependiendo de la zona, pero no es suficiente. Debe haber una política no solamente de control de migraciones, también de población. Debemos tener fronteras vivas y no abandonarlas. El Estado está de espaldas a las fronteras, vive de espaldas a ellas.
Esto es porque no existe una política de fronteras…
No existe. Recuerden que no se puede invertir en los 50 km de frontera: cada vez que se quiere invertir, todo el mundo reacciona. No es un tema que tengamos en la agenda nacional, pero debemos verlo con mucho cuidado. Ahí empieza la patria. Fíjense: el Putumayo está totalmente sembrado de coca; en la frontera con Ecuador hay ciudadanos de ese país que ingresan a hacer minería ilegal en nuestro territorio.
“VEO BASTANTE SHOW EN LAS ACCIONES DE JERÍ”
Otto Guibovich afirma que el problema de la inseguridad ciudadana se ha enraizado en el Perú y no hay soluciones mágicas para resolverlo de manera inmediata. “Yo veo bastante show en las acciones del presidente José Jerí. Algunas imagino que pueden funcionar, pero no todas. Hay bastante interés, no sé, posiblemente sea la actitud que tiene, pero no veo cosas concretas, como declarar en emergencia, que ya sabemos que no es solución”, indicó.
Además, señaló que ha notado un cambio en el país luego de la salida del embajador cubano Carlos “Gallo” Zamora. “A partir de la salida de este embajador algo está cambiando en la seguridad en el Perú, sobre todo en expresiones políticas contra el Gobierno o amenazas de tomar Lima”, recordó.
