
El 28 de febrero de 1822 José de la Riva Agüero fue elegido por el Congreso el primer presidente constitucional y por las desavenencias ante la llegada de Simón Bolívar fue exonerado del mando. Esta exoneración no constituye vacancia, aunque el resultado de dejar de ejercer la más alta magistratura del país, sea el mismo.
Pasaron los años y quien estaba a punto de ser vacado fue Guillermo Billinghurst en 1914, cuando estaba a punto de cerrar el Congreso que lo había elegido. Todo eso fue evitado por el golpe de estado que dio Oscar R. Benavides quien permitió una transición ordenada a la ya deteriorada “República Aristocrática” como definió Basadre al periodo de 1895 a 1919.
En el año 2000 Alberto Fujimori desde el Japón renuncia a la presidencia de la república por fax, la que no fue aceptada por el Congreso y se le vacó por permanente incapacidad moral con una mayoría simple con 62 votos a favor retirándose una gran mayoría de fujimoristas del hemiciclo.
En marzo de 2018 Martín Vizcarra sucede a Pedro Pablo Kuczynski en la presidencia y al año siguiente en setiembre de 2019 disolvió el Congreso inconstitucionalmente; su hechura, es decir el congreso complementario lo vaca en noviembre de 2020 por permanente incapacidad moral y la votación fue de 105 votos a favor y 19 en contra, siendo la primera vez que un proceso de vacancia se hizo con mayoría calificada.
El 7 de diciembre de 2022 el Perú se vio sorprendido al ver en las pantallas de los televisores a un tembloroso Pedro Castillo dirigir un mensaje a la nación donde disolvía el Congreso, intervenía instituciones autónomas y hacía de su gobierno en uno de excepción. Todo esto afectó su legitimidad y el Congreso lo vacó por lo mismo que Fujimori y Vizcarra con una votación abrumadora 102 votos a favor y 6 en contra.
Pedro Castillo fue sucedido constitucionalmente por Dina Boluarte que fue la primera vicepresidenta, su mandato se ha visto siempre cuestionado tanto por las protestas que hubo a la caída del régimen de Castillo como por los escándalos, allí están los casos Rolex, Cofre, Qali Warma, y Cirujías; y entre el 9 y el 10 de octubre del presente año se vacó a Boluarte por la misma causal que fue vacado Castillo; en esta oportunidad la votación fue de 122 votos a favor y ninguno en contra.
Al tener 104 votos el Congreso interpretando su reglamento acortó los días para debatir la vacancia, de esta forma se debatió de inmediato la citación de la mandataria para presentarse en una hora y media alcanzando 118 votos a favor. Al no concurrir Boluarte a las 11.30 p.m. empezó el debate que llevó a su destitución votando 122 congresistas a favor de la vacancia.
Manuel Merino asumió la presidencia de la república al ser vacado Vizcarra, el Congreso de su presidencia no hizo nada anormal y Vizcarra pudo defenderse y lo hizo en los plazos que correspondían. Hoy aquellos que atacaron tanto a Merino que inclusive le exigían que forme un gabinete en menos de 24 horas se mantienen callados o algunos aplaudiendo la medida. La última intervención de Boluarte en mensaje a la nación sin hacer un mea culpa de su incapacidad empezó a enumerar logros los que no son suficientes ante la crisis de inseguridad que afronta el país, una muestra más de su total divorcio con la realidad.
Para nadie es un secreto que había un cogobierno entre el parlamento y Boluarte; ambos se sostenían y lo que ha sucedido ahora es que la ex presidente ya no le es necesaria al Congreso que quiere reelegirse y se aprovechó de un acto delictivo para sacarla del camino. ¿Con el nuevo presidente que carga serias acusaciones de violación, se solucionará la seguridad pública?
(*) Abogado y excongresista.



