Opinión

90 días: el Perú volvió a tener presidenta

Por: César Sandoval Pozo

Los noventa días que el Perú esperaba hace 25 años. Eso es lo que ha hecho en Palacio. No hay luna de miel, hay gestión. No hay excusas, hay resultados. Después de años de presidentes débiles, improvisados y captura dos por la izquierda caviar, salvo la sucesión constitucional de la presidenta Dina Boluarte, por fin llegó alguien que entiende que gobernar no es tuitear, es ordenar. 

El primer acierto fue político y psicológico: devolverle autoridad al Estado. En 90 días se acabó el recreo. Se acabó el país donde el delincuente manda y el ciudadano se esconde. La Policía volvió a salir con respaldo, las Fuerzas Armadas volvieron a las calles sin miedo a ser denunciadas, y el delincuente extranjero sabe que su tiempo se acabó. 

Y ahora, con las facultades legislativas que el Congreso le acaba de otorgar, se acabó el último pretexto del obstruccionismo. Keiko no tendrá que rogar votos ni negociar con chantajistas. Tiene la lapicera y tiene el plan. Es el momento de ir con todo. 

El país no quiere discursos, quiere dos cosas básicas: seguridad para vivir y futuro para sus hijos. Ahí deben ir los primeros decretos legislativos. 

  1. Propuesta popular: Seguridad sin complejos – Plan Perímetro Seguro El Perú no necesita más mesas de diálogo, necesita cárceles que sean cárceles. El decreto debe establecer tres medidas inmediatas y populares:

Primero, bloqueo total de celulares y penalización real a las empresas que no cumplan. El 80 % de la extorsión sale de Lurigancho y Challapalca. Se acabó. 

Segundo, creación de los penales de alta seguridad en zonas de altura, sin beneficios, sin visitas conyugales para cabecillas de bandas, con trabajo obligatorio. Que el preso le cueste cero al Estado. 

Tercero, expulsión exprés en 72 horas de todo extranjero que delinca. Sin ONG que lo impidan, sin jueces que lo liberen. El peruano primero. Es popular porque es lo que pide la bodeguera de Gamarra, el transportista de Trujillo y la madre de San Juan de Lurigancho. No es mano dura por gusto, es orden para poder trabajar. 

  1. Propuesta popular: Infancia blindada – Programa Wawa Seguro Un país que no cuida a sus niños no tiene derecho a hablar de futuro. Mientras otros gastaban en consultorías, Keiko debe poner al niño en el centro. El segundo paquete legislativo debe ser Wawa Seguro: cadena perpetua efectiva y sin beneficios para violadores de menores, desayuno y almuerzo escolar garantizado al 100 % en colegios públicos con compras directas a productores nacionales, y la reactivación masiva de cunas y guarderías nacionales para que la madre trabajadora pueda dejar a su hijo seguro y no con el vecino. 

A eso se suma el retorno del control prenatal obligatorio y la historia clínica del niño desde el vientre, conectada a nivel nacional. Cero anemias, cero desnutriciones crónicas como política de Estado. 

Seguridad y niñez. Orden y futuro. Eso es lo que la gente entiende y lo que la izquierda nunca quiso hacer porque vive del caos. 

Noventa días han bastado para demostrar que cuando hay decisión presidencial, el Perú avanza. Con facultades legislativas, estos próximos noventa días pueden cambiar los próximos veinte años. Keiko no está gobernando para las encuestas, está gobernando para la historia. Y por fin, la historia está del lado del Perú. 

 

(*) Exministro de Transportes y Comunicaciones. | Presidente del partido Democracia y Libertad. 

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