Irán amenaza a Europa con responder si algún país apoya a EE. UU. e Israel
Fuerzas israelíes siguen enfrentándose con iraníes y también bombardean el sur del Líbano
JERUSALÉN. La tensión en Europa aumenta ante la escalada bélica en Medio Oriente. Israel lanzó una serie de ataques masivos sobre Teherán luego de que Irán disparara misiles hacia su territorio. Desde el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, en Teherán, se levantaron columnas de humo y fuego mientras que en Tel Aviv se escucharon fuertes explosiones debido a la interceptación de los proyectiles por las defensas israelíes.
Hasta ahora no se reportan víctimas en Israel, pero los bombardeos solo en el sur del Líbano han dejado 294 muertos, más de mil heridos y 110 mil desplazados según el ministerio de Salud libanés.
En medio de esta crisis, Irán emitió una advertencia directa a Europa. Majid Takht-Ravanchi, viceministro de Asuntos Exteriores, afirmó que cualquier país europeo que participe en la ofensiva estadounidense-israelí será considerado un objetivo legítimo para represalias. “Si algún país se une a la agresión contra Irán, será un objetivo legítimo para nuestras acciones”, declaró, dejando en claro el riesgo de que el conflicto se extienda más allá de Medio Oriente.
Los países europeos reaccionan con cautela. Cornelius Adebahr, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, explicó que la mayoría adopta medidas defensivas y apoya a los aliados del Golfo, pero evita intervenir directamente. España se mantiene firme en su rechazo y el presidente Pedro Sánchez negó el uso de bases para operaciones militares. Alemania y Francia permiten la presencia limitada de fuerzas estadounidenses, pero con restricciones precisas para evitar ataques directos sobre Irán.
Donald Trump presionó a Europa para respaldar la ofensiva, asegurando que Irán “se ha rendido a nivel regional”. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, rechazó esa afirmación y aseguró que no atacará a vecinos a menos que su territorio sea agredido.
La situación deja en evidencia la compleja posición europea, que debe proteger su seguridad interna y la estabilidad económica mientras observa cómo un conflicto de escala internacional se intensifica sin control.

