Especiales

“El Estado arrincona al pequeño minero”

El analista político y especialista en temas mineros Luis Orihuela Sotomayor advierte que la falta de reglas claras y criterios técnicos está profundizando el conflicto en el sector

  • LO IDEAL ES LA COEXISTENCIA Según Luis Orihuela, la pequeña minería no es atendida de manera adecuada. Señala que esta situación ha generado tensiones innecesarias entre la gran, mediana y pequeña minería, cuando lo correcto sería que todas puedan coexistir con un marco legal claro y diferenciado.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

La minería artesanal vuelve a estar en el centro del debate público. El analista político y especialista en temas mineros Luis Orihuela Sotomayor, en entrevista con La Noticia Al Día (La Noticia TV, Canal 27.2 en Best Cable y 203 en Cable Go), evalúa la situación actual del sector y advierte que el Estado, lejos de acompañar el proceso de formalización, está arrinconando al pequeño minero. Además, sostiene que la falta de diferenciación entre minería artesanal, informal e ilegal está profundizando el conflicto social y favoreciendo a los sectores ilegales.

¿Cuál es hoy el panorama de la minería en el Perú?

Estamos atravesando una coyuntura bastante compleja. La gran minería sigue siendo un pilar de la economía nacional, pero la pequeña minería no está siendo atendida de manera adecuada. Esto ha generado tensiones innecesarias entre la gran, mediana y pequeña minería, cuando lo correcto sería que todas puedan coexistir dentro de un marco legal claro y diferenciado.

¿Cómo evalúa la relación actual del Estado con la pequeña minería?

Lamentablemente, el Estado no cumple un rol de acompañamiento. Por el contrario, está arrinconando al pequeño minero. Las normas recientes, en lugar de facilitar la formalización, generan incertidumbre y colocan en una situación complicada incluso a quienes tienen la voluntad de cumplir con la ley.

¿A qué se refiere cuando afirma que se está “arrinconando” al pequeño minero?

A que se imponen exigencias sin brindar asesoría ni apoyo técnico. Muchos mineros artesanales no cuentan con los recursos ni el conocimiento para cumplir procesos complejos. Se les exige como si fueran grandes empresas, cuando su realidad es completamente distinta.

¿Se está confundiendo al minero artesanal con el minero ilegal?

Sí, y ese es uno de los errores más graves. No se puede tratar igual al minero artesanal que trabaja de manera precaria para subsistir y al que opera con maquinaria pesada en zonas prohibidas. Esa falta de diferenciación termina favoreciendo al ilegal, que se esconde detrás del informal.

¿El Reinfo ha logrado su objetivo de formalizar a los pequeños mineros?

No del todo. El Reinfo nació con una buena intención, pero con el tiempo se ha convertido en un mecanismo que no distingue realidades. Ampliar plazos sin mejorar los procesos solo prolonga el problema. Si se sigue haciendo lo mismo, los resultados seguirán siendo los mismos.

¿Qué debería hacer el Estado para corregir esta situación?

El Estado debería acompañar directamente al pequeño minero. Se necesita asesoría técnica, presencia institucional en las zonas mineras y normas diferenciadas según el tipo de explotación. Es mucho más barato prevenir conflictos sociales que intentar resolverlos cuando ya han estallado.

El precio de los minerales ha subido en los últimos meses. ¿Esto influye en el crecimiento de la minería informal e ilegal?

Sin duda. El alto precio de los minerales, especialmente del oro, hace que muchas actividades que antes no eran rentables hoy lo sean. Esto impulsa tanto a la minería informal como a la ilegal, porque con menos esfuerzo se obtiene mayor rentabilidad.

¿La pequeña minería tiene un impacto importante en la economía del país?

Claro que sí. Más allá del número de mineros registrados, existe toda una cadena productiva detrás de la minería artesanal. Son miles de familias que dependen directa o indirectamente de esta actividad y que aportan a la dinámica económica y social del país.

¿Por qué este tema casi no aparece en el debate electoral?

Porque muchos candidatos prefieren discursos generales antes que propuestas técnicas. La minería requiere conocimiento, experiencia y decisiones responsables. Es más fácil hablar de otros temas que entrar a un debate complejo como el minero.

¿Qué debería incluir un plan de gobierno en materia minera?

Menos generalidades y más propuestas concretas. No basta con decir que se va a formalizar al pequeño minero. Hay que explicar cómo se hará, con qué recursos y en qué plazos. Ese es el verdadero desafío para quienes aspiran a gobernar el país.

UNA NORMA PARA REALIDADES DISTINTAS

“El gran error es tratar igual a realidades completamente distintas”, sostiene Luis Orihuela Sotomayor al referirse a la normativa minera. El analista advierte que no se puede equiparar al minero artesanal que trabaja con herramientas básicas con quienes operan “con dragas y maquinaria pesada en zonas sensibles”.

Para Orihuela, esta falta de diferenciación no solo genera conflictos sociales, sino que además permite que la minería ilegal “se camufle detrás del pequeño minero”, afectando a quienes sí buscan formalizarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba