
No comparto la polarización derecha, izquierda. Hoy por hoy, ser de derecha o izquierda no significa nada. Por ejemplo, el presidente Trump de los EE. UU. es, supuestamente, de derecha. Sin embargo, en materia comercial, es recontra proteccionista. Los aranceles a las importaciones son propios de gente de izquierda. En ese sentido, se parece, y hasta supera, a Velasco (el dictador), a Antauro Humala (el etnocacerista) y a los economistas más retrógrados e izquierdistas de la CEPAL.
Lo mismo sucede con Rafael López Aliaga (Porky), quien, supuestamente, también es de derecha. Sin embargo, por sus hechos lo conoceréis, está en contra de las concesiones viales. “La Municipalidad de Lima, no una concesionaria privada y corrupta como Brookfield, debe gestionar las vías de la ciudad”. Así dice Porky.
Pero no. ¿Acaso no le da la cabeza para entender que las empresas no son corruptas? Corruptos son sus funcionarios, algunos funcionarios. A ese respecto, yo estoy de acuerdo en que a los corruptos hay que quitarles todo lo que robaron, y más, y encima meterlos presos. Pero zurrarse en contratos vigentes y eliminar los peajes de las concesiones viales de la ciudad de Lima es un acto de patanería, típico de la izquierda estatista, populista, corrupta y fracasada que abunda en todo el mundo.
Ojo. Ya las patanerías de Porky han propiciado que dos tribunales internacionales, así como una corte federal en EE. UU., hayan ordenado el pago de más de US$200 millones en favor de Brookfield, por reiterados incumplimientos del contrato de concesión por parte de la Municipalidad de Lima.
Por otro lado, Pedro Castillo es un hombre de izquierda. El problema no es que sea de izquierda. El problema es que es corrupto. Corrupto hasta la pared de enfrente. Coimero a más no poder. Cínico y sinvergüenza como pocos. Demagogo, farsante, argollero y todo lo demás. Y encima, golpista. Y así como Castillo, hay muchos izquierdistas corruptos. A ese respecto, la derecha tampoco se queda atrás. Alejandro Toledo, por ejemplo. ¿qué problema hay que sea de derecha? El problema es que es corrupto. Borracho hasta la pared de enfrente. Coimero a más no poder. Cínico y sinvergüenza como pocos. Demagogo, farsante, argollero y todo lo demás. Se embolsicó una millonada de empresarios corruptos, pero, felizmente, le salió el tiro por la culata. Está preso, como Castillo. ¿Qué rasgo tienen en común Castillo y Toledo?
Hay corruptos en ambos bandos. El problema es moral, no ideológico. Winston Churchill (el británico) fue de derecha. José Mujica (el uruguayo), de izquierda. Incluso, exguerrillero tupamaro. Sin embargo, la humanidad entera les debe mucho a estos dos líderes. Ambos enarbolan valores como la libertad, la justicia, la democracia, la austeridad, la sencillez, etc. ¿Qué rasgo tuvieron en común Churchill y Mujica? Ambos fueron rectos.
Por eso me parece irrelevante que la gente pregunte si uno es de derecha o izquierda. A muchos políticos, académicos y periodistas les encanta la pregunta. De saque, muchos contestarán que son de izquierda. Al menos, de la boca para afuera. Claramente, está de moda ser de izquierda. Pero ese no es el tema. El verdadero dilema no es derecha o izquierda, sino corrupción o integridad.
El problema es que el Estado está lleno de corruptos e inoperantes. Corruptos e inoperantes de derecha y corruptos e inoperantes de izquierda. ¡Abajo los corruptos e inoperantes de ambos lados!
(*) Exgobernador regional de Ica

