Ronaldo: “El Fenómeno” del fútbol
Su juego combinaba potencia física, velocidad explosiva, gambeta endiablada y técnica depurada en las jugadas y el gol

Ronaldo Luís Nazário de Lima nació en Río de Janeiro en 1976, en un hogar humilde que marcaría su carácter. Desde niño mostró un talento desbordante para el fútbol, jugando en las calles y canchas improvisadas de Bento Ribeiro. Su origen modesto nunca fue obstáculo: al contrario, le dio esa mezcla de humildad y hambre de gloria que lo acompañó toda su vida. Para muchos, es el mejor jugador de todos los tiempos.
La carrera profesional de Ronaldo, “El Fenómeno”, comenzó en el Cruzeiro, donde rápidamente llamó la atención por su velocidad y capacidad de definición. A los 17 años ya era convocado a la selección brasileña.
El PSV Eindhoven lo llevó a Europa, y allí empezó a forjar su leyenda. Se convirtió en el máximo goleador de la liga neerlandesa y ganó la Copa de los Países Bajos. Luego vendrían el Barcelona, el Inter de Milán, el Real Madrid y el Milan, clubes donde dejó huella con goles memorables y actuaciones que deslumbraron al mundo.
Estilo Arrollador
Ronaldo era un jugador distinto. Su juego combinaba potencia física, velocidad explosiva y una técnica depurada. Tenía la capacidad de arrancar desde mitad de cancha, dejar rivales atrás con regates cortos y definir con frialdad. Su estilo era arrollador, pero también elegante. No era solo un goleador: era un espectáculo. Por eso lo llamaron “O Fenômeno”.
Las lesiones marcaron su trayectoria. Dos roturas de ligamento en la rodilla lo alejaron de las canchas en su mejor momento, pero su resiliencia lo convirtió en símbolo de superación. Volvió para conquistar el Mundial de Corea-Japón 2002, donde fue máximo goleador y héroe de Brasil. Ese título, tras años de sufrimiento, lo consagró definitivamente.
Palmarés impresionante
Su palmarés es impresionante, a pesar de que las lesiones no le permitieron continuidad y realizar una carrera más larga: dos Copas del Mundo (1994 y 2002), dos Balones de Oro (1997 y 2002), tres veces mejor jugador del mundo por la FIFA, títulos de liga en España, Holanda y Brasil, además de la Copa América y la Copa Confederaciones.
En su plenitud deportiva, destacaba por su velocidad, su gambeta endiablada, su potencia y su definición, características por las que fue incluido por la FIFA en el Salón de la Fama en el año 2016 y el 14 de diciembre de 2020 fue incluido como delantero centro en el Dream Team histórico del Balón De Oro.
Ronaldo fue internacional con la selección de fútbol de Brasil en 98 ocasiones, marcando un total de 62 goles, registro solo superado por Pelé, y posteriormente a su retirada, por Neymar. Pero más allá de los goles, jugadas espectaculares, trofeos y reconocimientos, Ronaldo dejó una huella emocional: fue el ídolo de una generación que lo vio reinventarse una y otra vez.
Tras su retiro se supo que aquejaba desde 2006 de hipotiroidismo, lo que limitó sus condiciones y lo hacía engordar. Antes de conocerse la noticia de su salud, se acusaba a su sobrepeso como la razón de su bajada de rendimiento, el cual sin embargo era debido a su trastorno metabólico y que le impedía no solo alcanzar “su peso ideal” para el máximo nivel competitivo que se le exigía, sino que desaceleraba su organismo.
Humildad y sencillez
Fuera de la cancha, siempre mostró un carácter humilde y cercano. Nunca perdió la sonrisa ni la sencillez, incluso en los momentos de mayor fama. Siempre se mantuvo con los pies en la tierra. Tras su retiro, se vinculó al fútbol como dirigente y empresario, presidió el Real Valladolid de España, demostrando que su pasión por el deporte sigue intacta.
Esta la historia de un niño que salió de la pobreza para convertirse en fenómeno mundial. Es la prueba de que el talento, acompañado de disciplina y humildad, puede vencer adversidades. Su legado no solo está en los goles que aún se repiten en videos, sino en la inspiración que dejó: la certeza de que el fútbol puede ser arte, emoción y esperanza.
“Pudo haber ganado 15 Balones de Oro”
Según Roberto Carlos, otra leyenda de Brasil, Ronaldo es el mejor jugador de la historia y supera incluso a Pelé y Maradona. Señala que, si no fuera por las lesiones, “El Fenómeno” habría ganado 15 Balones de Oro.
Ambos compartieron vestuario en el Real Madrid y formaron parte de “Los Galácticos”, el famoso equipo de estrellas mundiales. Roberto Carlos y Ronaldo coincidieron en más de 270 partidos oficiales, entre la selección brasileña, el Real Madrid (2002- 2007) y el Corinthians (2010- 2011).

