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“Hay intereses políticos y económicos en la Fiscalía”

El abogado penalista Luis Lamas Puccio sostiene que la actual es la peor crisis que ha enfrentado el Ministerio Publico

  • Según el jurista, en el rechazo al retorno de Patricia Benavides al Ministerio Público hay involucrados medios de comunicación, partidos políticos, instituciones, empresas, intereses económicos y hasta estudios de abogados.

Por Carlos Rivero Melgar

 El abogado penalista Luis Lamas Puccio afirma que el país está presenciando la peor crisis del Ministerio Púbico. En entrevista con nuestro canal digital La Noticia Perú, señaló que el regreso de Patricia Benavides generaría la impresión de que un sector perdería el poder y control sobre la cúpula de la Fiscalía de la Nación.

 ¿Como analiza esta crisis en el Ministerio Público?

Evidentemente, se trata, posiblemente, de la crisis más importante que confronta el Ministerio Público. Una crisis institucional que ha puesto en tela de juicio, incluso, la misma labor en el plano de la defensa de la legalidad, que es el fundamento más importante a través del cual existe el Ministerio Público. Es una crisis generada por aquellas personas que en algún momento han tenido que liderar esta institución porque, como son instituciones piramidales, estructuradas, la imagen representativa de lo que significa desempeñar el cargo de fiscal de la Nación es un tema no solamente emblemático para la institución, sino para el país, porque el Ministerio Público, al ejercer la representación y la defensa de la legalidad, está defendiendo ni más ni menos que la democracia. En segundo lugar, los fiscales son personajes funcionales, pasajeros, pero desgraciadamente los últimos fiscales, de una u otra manera, han sido objeto de una serie de cuestionamientos, investigaciones, denuncias… que no tienen cuándo acabar, porque la crisis es una crisis institucional que afecta el principio de autoridad, que es lo más importante para la sociedad.

¿Cree que Delia Espinoza seguirá rascando la olla para evitar el regreso de Benavides?

Llama poderosísimamente la atención —y se presta a todo tipo de lecturas interpretativas— que una fiscal de la Nación, que en principio no dejo de reconocer su versatilidad a diferencia de los anteriores fiscales —tiene una capacidad de manejo de su imagen bastante significativa, es una mujer lúcida con respuestas inmediatas frente a las entrevistas—, persista de manera inexplicable mantenerse en el cargo. Yo entiendo que en una medida uno representa la institución, pero tampoco puedes pensar que eres un personaje indispensable en la vida institucional del Ministerio Público. ¿Y por qué defiende esta estructura?, me imagino, y aquí empiezo a especular como hacen muchos, de que acá debe haber otros intereses, porque no se trata solo de sacar la cara por la institución, sino que, al regresar la doctora Benavides, se generaría un escenario totalmente distinto que el común denominador de los ciudadanos no conoce, porque nadie, a no ser que tenga un interés muy personal, defiende una posición desde el punto de vista legal totalmente inaceptable en los términos, como lo está haciendo la fiscal de la Nación. Acá no solamente se está dilatando un juicio o una condena, acá lo que está de por medio es la solidez de una institución como el Ministerio Público. Y tú no puedes poner en grave riesgo una institución de gran importancia, no la puedes poner al filo del abismo simplemente manifestando una posición de que no hay presupuesto para que la doctora Benavides puede ser reincorporada. Eso es una burla para la ciudadanía. Se pone en evidencia que hay una consigna para que la doctora Benavides no regrese. Las razones van a ser develadas en los próximos meses y van a generar mayor escándalo del que hasta la fecha se conoce.

¿Cuándo empieza la crisis en la Fiscalía de la Nación?

Se empieza a suscitar a raíz de que entra en vigencia el nuevo Código Procesal Penal; porque con este, la Fiscalía tiene atribuciones para ver a quién indaga, a quién investiga y a quién acusa. Y eso puede ser interpretado con bastantes evidencias a raíz de los casos de corrupción, es decir, el interés estratégico de alguna fuerza económica o de otros personajes involucrados que tienen como consignar tener el control y dominio de la cabeza del Ministerio Público. Porque, a raíz de que quien comanda esta institución se designa a los fiscales anticorrupción y ahí están las pruebas más claras, porque con este nuevo código se tenía la premisa de la rapidez de los juicios, pero a diferencia de lo que sucedía con el anterior de 1940 en la que los juicios duraban 4, 5 o 6 años resulta, ahora los juicios duran entre 8 y 10 años, y ese no es un hecho circunstancial, es el resultado de actitudes funcionales que evidentemente habrían tenido un concierto de voluntades de otro sector del Estado para modificar el código y cambiar leyes.

Con el regreso de Patricia Benavides a la Junta de Fiscales Supremos, ¿cómo cambiaría el tablero en esta institución?

Evidentemente que genera una fisura porque no solamente se trata de la señora Patricia Benavides, sino que también está Tomás Aladino Gálvez y el otro fiscal que también tiene que ser reincorporado. Generaría la impresión de que se perdería poder y control sobre la cúpula del Ministerio Público. No olvidemos ignorar que cuando alguna oportunidad se quiso cambiar a fiscales sobre el tema de la corrupción, el señor Vizcarra ordenó que su avión regresara desde Brasil. Y eso explica el peso que tiene el control y manejo sobre las investigaciones sobre corrupción. Aquí no se trata solo de un tema funcional en el sentido de que hoy entra Benavides, es en realidad todo un fenómeno en el que están involucrados medios de comunicación, partidos políticos, instituciones, empresas, intereses económicos, estudios de abogados y todo esto enmarcado dentro de la necesidad de que este esquema continúe perpetuándose en el tiempo en las próximas elecciones bajo diferentes matices.

“Detrás de todo esto hay un proyecto totalitario histórico”

 Luis Lamas Puccio apunta que en el país debe imponerse el respeto a la autoridad, a la ley, al Estado de derecho y a la democracia. Afirma que hay intereses foráneos que están detrás del objetivo de generar crisis para utilizarla estratégicamente y con fines políticos, para generar un vacío.

“Detrás de todo esto también hay un proyecto totalitario histórico que, si por diferentes razones, llega a gobernar, olvídense, se van a quedar 100 años y nadie lo va a sacar. La correa de transmisión es este aparente debate bizantino entre dos fiscales, pero solamente estaría mostrando la parte menos significativa de todo este acontecer geopolítico para los intereses del país y, evidentemente, para América Latina”, apuntó.

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