Opinión

“Pálidos, pero serenos”

Por: José Luis Gil

Las elecciones generales del 12 de abril han sido cubiertas por un manto de dudas por la cantidad de irregularidades, y aparentemente por una estrategia de fraude sin precedentes. Sin embargo, el proceso continúa y es necesario plantearse escenarios de manera objetiva y sin apasionamientos: Escenario 1: Si la segunda vuelta es entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga.

Si cualquier procedimiento legal del JNE, de la ONPE o del Congreso permitiera elecciones complementarias en Lima y esta favorece a Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, tendríamos una segunda vuelta de derechas. Indudablemente usted podrá elegir la opción política que considere adecuada. Bien por ahí. Escenario 2: Si la segunda vuelta es entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Muchos piensan que sería un escenario de terror, y no les quitamos la razón, porque significaría que, de ganar Sánchez y la izquierda radical (coalición de grupos ligados a Sendero Luminoso y MRTA) con Antauro Humala, gobernarían para promover una “nueva Constitución” e instaurar el nefasto “socialismo” en el país.

Ellos creen que a Keiko le gana “cualquiera”, pero se equivocan. Nosotros tenemos la convicción que en una presunta segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, ésta terminaría arrasándolo en las urnas y será ungida como la nueva presidenta. Lo mismo hubiera pasado si López Aliaga pasaba a segunda vuelta con Sánchez, lo hubiera sobrepasado largamente. Y hay razones poderosas para afirmarlo. Sostenemos que Keiko Fujimori ganaría las elecciones en este escenario por las siguientes razones: En la presente elección ella obtiene el 40% más de los votos emitidos que en el 2021.

Eso quiere decir que el “fantasma” del “anti Keiko” ha empezado a desvanecerse y que hay más gente que estaría dispuesta a darle una oportunidad, más aún después de haberse develado que su principal inquisidor, Domingo Pérez, era un zurdo encubierto y que la encarceló solo por sesgo ideológico. La izquierda en general está en franco retroceso. Recordemos que después de las fallidas algaradas de sus innumerables “tomas de Lima”, el apoyo de la población ha sido esquivo con ellos. Incluso, muchos de sus operadores políticos como RMP, Sigrid, Hildebrant y otros, han expresado su “malestar” en redes sociales por la falta de “compromiso” con ellos. Se ha logrado desenmascarar o a los caviares cuyo “modus operandi” era fingir ante los jóvenes ser de “centroizquierda”, “centro” o “centroderecha”.

Hay un cambio de la correlación de fuerzas en la política peruana. Antes, los caviares controlaban de manera flagrante el sistema educativo, judicial, mediático, político y electoral, entre otros; hoy están perdiendo posiciones estratégicas cuando ya no dominan SUNEDU, fueron expectorados del Ministerio Público, no tienen fuerza en el Congreso y ya no tienen esa presencia poderosa en medios de comunicación. Y no menos importante, la nueva corriente de derecha en América liderada por el presidente Donald Trump, de EE.UU.; Nayib Bukele, de El Salvador; Javier Milei, de Argentina y Antonio Kast, de Chile, convierte esta ola libertaria en una visión sobre el futuro del país. No perdamos las esperanzas. La izquierda radical y los caviares no tendrán el poder del Estado que tanto ambicionan, pero no será por una estrategia “anti zurda”, sino, por la voluntad de todos los peruanos que aman la vida, la paz, la libertad y la democracia.

(*) Exdirector general de Inteligencia del Ministerio del Interior y exGEIN

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba