Crisis en el sistema penitenciario: servidores del INPE paralizan labores por tiempo indefinido

El Sindicato Nacional de Trabajadores Penitenciarios del Perú (SINTRAP-INPE), liderado por su secretario general Ángel Llancari, anunció una huelga nacional indefinida en los 69 establecimientos penitenciarios del país a partir del 13 de noviembre.
La medida busca exigir mejores condiciones laborales y de seguridad, tras años de amenazas, represalias e incluso asesinatos de servidores penitenciarios, quienes denuncian abandono estatal y riesgos constantes dentro de los penales.
Entre las principales demandas del sindicato figuran el reajuste de la remuneración mensual, la bonificación por trabajo de alto riesgo, la actualización de beneficios por seguridad y vigilancia, y el pago de beneficios sociales pendientes como CTS, vacaciones truncas y bonificaciones por años de servicio.
El SINTRAP también advierte sobre graves deficiencias en infraestructura y equipamiento, incluyendo la falta de personal, materiales logísticos, bloqueadores de celulares operativos, escáneres corporales (bodyscan) y tecnología adecuada para el control de ingresos.
Los trabajadores denuncian que, pese al alto riesgo de su labor, sus sueldos permanecen congelados por más de 13 años, y no reciben las bonificaciones establecidas por ley. Ante ello, solicitan una reunión urgente con el presidente interino José Jerí para presentar su pliego de reclamos.
La huelga podría paralizar completamente las actividades penitenciarias a nivel nacional. Esto implicaría la suspensión de visitas familiares y legales, el bloqueo del ingreso de paquetes y alimentos, y el retraso de diligencias judiciales. Además, advierten que las carceletas podrían colapsar al no poder trasladar internos a los penales, generando un riesgo adicional para la seguridad nacional.



