Empresa SEDAPAL prepara alza de tarifas del agua en Lima y Callao
Especialistas rechazan incremento y cuestionan al presidente del directorio, Hugo Obando

- El presidente de Sedapal, Hugo Obando, es cuestionado por el mal manejo que viene llevando a cabo su gestión y por anunciar el aumento de la tarifa del agua para Lima y Callao en perjuicio de la población.
La gestión de SEDAPAL, encabezada por su presidente del directorio Hugo Obando, ha desatado una nueva polémica al anunciar el incremento inmediato de la tarifa del agua potable para Lima y Callao, una medida que representa un duro golpe a los bolsillos de millones de familias, especialmente de los sectores más pobres.
Lo más grave es que este aumento pudo evitarse o, al menos, aplicarse de manera gradual. El pasado 19 de diciembre de 2025, el Ejecutivo aprobó un decreto supremo que permitía a las empresas prestadoras distribuir el incremento tarifario en varios años, reduciendo el impacto en los usuarios. SEDAPAL fue formalmente invitada por SUNASS a acogerse a este beneficio, pero la actual administración decidió rechazarlo y optar por un reajuste total e inmediato.
Pese a esta decisión, Obando declaró a un medio económico que el alza sería inevitable en 2026, confirmando además nuevos reajustes futuros, incluyendo el traslado de multas estatales a los propios usuarios, lo que ha sido interpretado como un doble castigo a la ciudadanía.
Mientras se le exige más sacrificios a la población, SEDAPAL arrastra problemas estructurales serios. La empresa mantiene una deuda histórica millonaria, originada en fiscalizaciones tributarias pasadas, que hoy se traduce en un compromiso de recompra de acciones al Estado por más de S/ 1,600 millones hasta el año 2048. Solo entre 2024 y 2026 debía pagar S/ 269 millones, recursos que hoy se busca reprogramar para cubrir inversiones urgentes.
Especialistas cuestionan que, en lugar de priorizar una gestión eficiente y transparente, la respuesta haya sido cargar el costo directamente a los usuarios, muchos de los cuales ya enfrentan desempleo, informalidad y alzas en alimentos y transporte.
A este escenario se suma una creciente preocupación por la designación de funcionarios con antecedentes y serios cuestionamientos dentro de SEDAPAL.

