Médico revela que Manolo Rojas sentía cansancio inusual y fatiga
Dr. Marco Almerí señala que infarto en diabéticos no siempre avisa con dolor en el pecho

Había acudido al gimnasio con su disciplina habitual y cumplió con su jornada laboral sin que nadie sospechara el desenlace, pero tras esa apariencia normal, el cuerpo de Manolo Rojas emitía señales críticas. El Dr. Marco Almerí reveló que el comediante le confesó sentir un cansancio inusual, una fatiga profunda que surgía sin realizar grandes esfuerzos.
Aunque el artista celebraba haber perdido diez kilos bajo tratamiento, ese agotamiento era el síntoma silencioso de un cuadro coronario que la diabetes camuflaba. Según el médico, en pacientes diabéticos el infarto no siempre avisa con dolor de pecho, sino con sudoración extrema, vértigos y esa debilidad extenuante que Manolo ya manifestaba meses atrás.
La noche del viernes 27 de marzo, la tragedia se precipitó en su vivienda de La Victoria. Su hijo, Manuel, relató con impotencia cómo su padre, tras sentir un fuerte dolor de cabeza, pidió un taxi para acudir a una clínica. La ayuda llegó, pero el tiempo se agotó en el umbral de su casa, donde se desplomó sin signos vitales.
Minutos antes, sus últimas palabras fueron de aliento para la carrera musical de su heredero: “Vamos hijo, rómpela”. Entre el dolor de su hija Rubí y la conmoción de sus colegas, queda la advertencia médica: el cansancio extremo no es solo fatiga, sino un grito de auxilio del corazón. La rapidez del cuadro dejó una huella en una familia que hoy intenta asimilar la partida de un ícono que, hasta el último suspiro, intentó ocultar su fragilidad tras la risa.

