Especiales

“Lanzar piedras y bombas molotov no es pacífico”

El exministro de Educación, Óscar Becerra, señala que la violencia se reprime con el uso legítimo de la fuerza, al que tienen derecho las fuerzas policiales

  • Óscar Becerra señala que, al elegir terroristas en el Congreso, en referencia al caso de Guillermo Bermejo, nos convertimos en “cómplices del terrorismo”. Por eso, invoca a la población a pensar bien antes de marcar su voto en las elecciones de abril del próximo año.

POR: CARLOS RIVERO MELGAR

En entrevista con La Noticia Al Día, transmitida por La Noticia TV a través de Best Cable, canal 27.2, el exministro de Educación Óscar Becerra cuestionó duramente la falta de respaldo legal y social hacia las fuerzas del orden, y advirtió sobre los riesgos de relativizar la violencia en las protestas.

En una de las últimas marchas de protesta, muchos manifestantes lanzaron piedras, bombas molotov y artefactos pirotécnicos contra la Policía. Los disturbios dejaron, además de un fallecido, 89 policías y 22 civiles heridos. Una vez más, los policías tuvieron problemas para controlar a la masa. Aparte de las carencias logísticas, la Policía está desamparada por las leyes.

Lamentablemente, somos una sociedad, yo diría, esquizofrénica. Porque por un lado nos quejamos de la inseguridad, pero por otro lado apedreamos a los que tendrían que cuidarnos. Entonces, es como que estoy molesto porque no puedo agarrar un instrumento y, para protestar, me corto la mano. Entonces, ¿de qué sirve? Y encima, el sistema de justicia también se suma a la agresión. El sistema de justicia, los medios de comunicación, todos los que reclaman por la inseguridad y porque no hay acciones decididas en el momento en que se trata de controlar una marcha violenta. Porque no vengamos con eufemismos, pues, apedrear gente, a policías, es violencia. No podemos decir que una marcha es pacífica si alguien está tirando bombas molotov y ladrillos a los policías. Eso es violencia. Y la violencia se reprime con el uso legítimo de la fuerza, al que tienen derecho las fuerzas policiales y las fuerzas armadas. Y las autoridades deberían defender eso. Acabamos de ver en Brasil, han muerto 132 personas, en una favela, porque estaban ejerciendo actos de violencia y nadie se molesta. ¿Por qué? Porque esa es la función de la policía. No estamos en contra de que alguien ponga un cartel, que diga lo que quiera, pero que apedreen a un policía o que destruyan un edificio público. No puede ser, pues.

Llamó la atención que, tras el fallecimiento de una persona, el jefe de la Policía reveló la identidad del efectivo que realizó el disparo. Luego, tras una investigación, se determinó que el policía no disparó al cuerpo y que estaba huyendo de la turba. ¿Cree que el general Óscar Arriola cometió un error al adelantarse antes de ver las imágenes?

Por supuesto. Lo que entiendo es que él estaba buscando simpatía entre los que reclamaban, ¿a santo de qué te adelantas a decir algo que ni siquiera sabes si es cierto? O sea, una declaración que diga «vamos a investigar» y «vamos a castigar si es que ha habido faltas» es perfectamente aceptable, pero culpar directamente a un policía que estaba luchando por su vida, que ni siquiera estaba de servicio, eso no tiene nombre. Entonces, ¿con qué ganas va a querer un policía defender a la sociedad que lo agrede? Es cierto que hay, no sé si muchos o pocos, malos policías y, pues, somos una sociedad podrida, y en una sociedad podrida lamentablemente hay malos elementos en todas partes. O sea, tenemos malos policías como seguramente tenemos malos militares, malos jueces, malas autoridades, que nosotros hemos elegido, de paso, pero también hay buenos, y tenemos que defender el estado de derecho. El Estado de derecho tiene que castigar, tiene que eliminar lo que yo llamo la “costra turbulenta”, esa pus que se esparce por todo el sector social y que hace que en todos los estamentos haya malos personajes que hay que castigar, pero no podemos establecer nuevas definiciones para las cosas. Esa gente que dice: «voy a decir mi verdad», eso no existe; «voy a decir mi versión de la verdad», lo que yo creo. Y “lo que yo creo” es cuestión de “versión”, no es cuestión de “hechos”. Y entonces tenemos que defender el estado de derecho, y la Policía está hecha para conservar el orden público, porque tenemos derecho todos los peruanos.

Hace poco ha sido sentenciado el congresista Guillermo Bermejo, y algunos se preguntan: ¿Cómo es que llegamos a tener una persona vinculada con el terrorismo sentada en una curul?

Bueno, eso hace cierta la frase que dice: «Cuando el pueblo elige a un delincuente para ser autoridad, no es víctima, es cómplice». Al elegir terroristas al Congreso, porque eso es lo que ahora está condenado, ahora ya no puedes decir «están terruqueando»; al elegir un terrorista para representar a alguien en el Congreso, nos convertimos en cómplices del terrorismo. Es más, yo recién me entero que este pobre joven que lamentablemente ha muerto, se hacía llamar “Terruco”, y apenas se ha sabido eso, y ahora lo llaman “Trvko”, todo el mundo, él mismo se llamaba “Terruco”, porque ese era su nombre de batalla, una letra T, un punto, la palabra T-R-V-K-O, que se leía “Terruco”, no “Truco”, pero claro, cómo redefinimos la violencia, o lo que significa ser pacífico, ahora resulta que el señor que estaba participando en una marcha violenta, y aparentemente, por lo que muestran los videos, incluso había arrojado explosivos caseros, o piedras, o algo, y estaba persiguiendo a policía para agredirlo, basta mirarlo, estaba con la cara destrozada ese policía por el solo hecho de ser policía. ¿Eso es pacífico?

Y seguramente este tipo de movilizaciones se van a repetir con el mismo mensaje de que se vayan todos, pese a que ya se vienen las elecciones. En medio de este ambiente tan tenso, ¿cómo cree que se va a poder desarrollar esta campaña electoral?

Hay serios motivos de preocupación, o sea, tenemos, para empezar, un Congreso que no da ninguna confianza, o sea, les importa un bledo, disculpen la grosería. Las normas se acomodan para hacer “lo que quiero”, y lo que quiero es lo que me interesa, como decía en alguna de sus caricaturas Quino: «Por encima de los sagrados intereses nacionales siempre estarán los supremos intereses personales», y eso lo han demostrado el 100 % de los congresistas, que cambiaron su reglamento en cuestión de minutos para poder citar a la presidenta constitucional y vacarla en una vacancia exprés que no duró ni 24 horas, ni 12, ni 6, duró minutos. Y todos contentos. ¿Por qué? Porque para mis enemigos la ley, para mis amigos todo parece ser la norma.

ES UNA VERGÜENZA TENER 40 CANDIDATOS 

Para el exministro Óscar Becerra, “por aritmética simple, si hay 40 candidatos, a cada uno le toca 2.5 % en promedio”. “Eso quiere decir que alguien puede ganar la primera vuelta con 5 %, con 6 %, que es una desgracia. Y, sin embargo, una vez que salga, será elegido por la mayoría de los peruanos. Es una vergüenza. Somos, hazmerreír de la política, tal vez solo superado por Colombia, que en fin no tiene 100 candidatos”, sentenció.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba