José Jerí vuelve al centro de la polémica por nueva reunión con empresario chino en local clausurado
Las imágenes de seguridad revelan que el mandatario ingresó a un local clausurado del empresario Zhihua Yang, reavivando los cuestionamientos sobre reuniones privadas fuera de la agenda oficial y una explicación gubernamental que no logra disipar las dudas.

El presidente de la República, José Jerí, enfrenta un nuevo cuestionamiento tras revelarse un segundo encuentro fuera de Palacio de Gobierno con el empresario chino Zhihua Yang. Imágenes difundidas por un dominical muestran al mandatario ingresando, el pasado 6 de enero, a un local comercial clausurado en el Centro de Lima, propiedad del mencionado empresario.
Las cámaras de seguridad del establecimiento, ubicado en el jirón Paruro, captaron al jefe de Estado llegando alrededor de las 6:08 p. m. A diferencia de la anterior reunión registrada en un chifa de San Borja, Jerí no intentó ocultar su identidad y vestía la misma indumentaria utilizada en actividades oficiales ese día, acompañado por personal de seguridad y una integrante de su comitiva.
El registro audiovisual evidencia cómo Jerí y Zhihua Yang suben juntos al segundo nivel del local, identificado como Market Capon, pese a que este se encontraba clausurado por disposición de la Municipalidad de Lima. Según documentación municipal, el negocio había sido sancionado horas antes por realizar actividades distintas a las autorizadas, lo que impedía cualquier ingreso o atención al público.
Durante más de tres minutos, el mandatario permaneció en el interior del establecimiento, sin que se observara actividad comercial alguna. Las imágenes muestran a Jerí realizando llamadas telefónicas con gestos de incomodidad, mientras el empresario lo acompaña en un ambiente de absoluta reserva, reforzando el carácter privado del encuentro.
Consultado por el programa periodístico, el presidente evitó declarar directamente. No obstante, su equipo de prensa aseguró que la visita tuvo como único objetivo la compra de caramelos chinos, una explicación que generó escepticismo debido a que el local se encontraba oficialmente cerrado al momento de la visita.
Esta nueva revelación se produce pocas horas después de que José Jerí difundiera un mensaje público reconociendo errores en reuniones previas fuera de Palacio y ofreciendo disculpas a la ciudadanía. Sin embargo, el nuevo encuentro vuelve a poner en tela de juicio su conducta y reaviva el debate sobre la transparencia y los límites de sus actividades fuera de la agenda oficial.




