Cusco se consolida como potencia turística mundial
Saqsaywaman y Andahuaylillas reciben la jerarquía 4

El Gobierno Regional del Cusco (GORE Cusco) ha liderado el proceso para que Saqsaywaman y Andahuaylillas reciban la Jerarquía 4, la máxima distinción turística del país, trabajando de forma articulada con autoridades locales y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR).
Este logro es visto por el GORE Cusco como una herramienta clave para atraer inversión, descentralizar el turismo, proteger el patrimonio cultural y fortalecer la promoción global de la región, que ahora cuenta con cinco recursos turísticos de Jerarquía 4.
El máximo galardón del turismo peruano
La Jerarquía 4 no es solo un título honorífico; es el reconocimiento técnico más alto que otorga el Estado peruano. Se concede tras una rigurosa evaluación de autenticidad, flujo de visitantes y valor simbólico. Este estatus garantiza:
– Prioridad en promoción internacional a través de PROMPERÚ.
– Captación de proyectos de inversión para infraestructura y puesta en valor.
– Impulso al desarrollo económico local y social en las zonas de influencia.
Los nuevos protagonistas del estatus mundial
Hasta hace poco, solo Machupicchu ostentaba esta distinción en la región. Hoy, tras un esfuerzo articulado entre el Gobierno Regional del Cusco (GERCETUR) y el MINCETUR, el grupo de élite se amplía:
Saqsaywaman representa la cúspide de la arquitectura e ingeniería inca, con sus colosales muros megalíticos ensamblados sin mortero, su diseño simbólico en forma de puma y su rol como centro ceremonial, político y militar del Tahuantinsuyo. Es además el escenario principal del Inti Raymi y comprende 96 sitios arqueológicos que lo convierten en una plataforma clave para fortalecer el turismo cultural y sostenible, dinamizando la economía local a través del empleo, el comercio y los servicios turísticos.
El Templo de San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, conocido como la “Capilla Sixtina de América”, es una de las máximas expresiones del barroco andino en América Latina, cuyo interior ricamente decorado con murales, lienzos, retablos y artesonados testimonia el mestizaje cultural entre el arte europeo y el mundo andino. Alberga además los órganos más antiguos de Latinoamérica, donde se interpretó por primera vez el Hanaq Pachap Kusikuynin, y forma parte del Circuito Barroco Andino, con alto potencial para el turismo cultural, religioso y vivencial en el corredor Cusco–Puno.
Un impulso a la recuperación económica
El reconocimiento llega en un momento clave. Con 3.4 millones de turistas internacionales registrados en el último año, la inclusión de estos dos destinos en la Jerarquía 4 —junto a Ollantaytambo y el Centro Histórico— diversifica la oferta cusqueña más allá de Machupicchu.
«Este es un triunfo de la gestión articulada. Saqsaywaman y Andahuaylillas no solo representan nuestro pasado glorioso, sino que ahora son motores oficiales de desarrollo sostenible y empleo para miles de cusqueños», destacó Werner Salcedo, Gobernador Regional del Cusco.





