Cayó Nicolás Maduro y será juzgado por narcoterrorismo en los EE. UU
Fuerzas de norteamericanas bombardearon con misiles y cohetes varios cuarteles, dejando al menos 40 muertos

La madrugada del sábado quedó marcada como una de las más convulsas en la historia reciente de América Latina. En un operativo militar sin precedentes, fuerzas de Estados Unidos irrumpieron en Caracas y detuvieron al presidente venezolano Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores. La acción, descrita por el propio mandatario de EE. UU., Donald Trump, como un “ataque a gran escala”, dejó al menos 40 muertos, según reportó The New York Times.
La operación, que abre un capítulo de incertidumbre en la región, comenzó en las primeras horas del día, con bombardeos sobre instalaciones militares y zonas urbanas. La primera explosión ocurrió alrededor de la 1:50 a. m. (hora local), de acuerdo a CNN. Varias zonas de la capital, como El Valle y La Vega, se quedaron sin electricidad.
EN UNA FORTALEZA
Fuerte Tiuna, epicentro del poder castrense, fue uno de los blancos principales, junto con puntos estratégicos en Miranda, Aragua y La Guaira. Helicópteros de combate lanzaron misiles y cohetes que generaron escenas de caos y desesperación. En medio de ese despliegue, comandos especiales localizaron a Maduro en una residencia fortificada, “más una fortaleza que una casa”, según relató Trump a la cadena Fox.
Tras su rendición, el mandatario y su esposa fueron trasladados en helicóptero hasta el portaaviones USS Iowa Jima, desde donde partieron rumbo a Nueva York. En la tarde de ayer, ambos llegaron a suelo estadounidense para enfrentar cargos de narcoterrorismo y conspiración de importación de cocaína.
La fiscal general, Pam Bondi, anunció que “pronto se enfrentarán a toda la ira de la justicia estadounidense en tribunales estadounidenses”.
GOBIERNO Y PETRÓLEO
En rueda de prensa, Trump reveló que el Ejército estadounidense construyó una casa idéntica a la residencia de Maduro ubicada en Caracas para lograr su captura. Recordó que “hace una semana” le pidió a Maduro que se entregara, pero no lo hizo. “Pero tuvimos que hacer algo más quirúrgico, más poderoso”, añadió.
El mandatario de EE. UU. aseguró que EE. UU. “gobernará” Venezuela hasta que se concrete una “transición segura, adecuada y sensata”. Agregó que su país se hará cargo de la explotación y la venta del petróleo de Venezuela, en vista de que el régimen chavista no ha estado “bombeando” este recurso a pesar de sus inmensas reservas naturales.
VUELVE LA ESPERANZA
La respuesta oficial del régimen chavista llegó horas después. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, difundió un mensaje televisado en el que repudió la “criminal agresión militar” y llamó a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y a la ciudadanía a formar “un muro de resistencia indestructible”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, también calificó la incursión de “ataque criminal y terrorista”. Mientras tanto, en las calles de Caracas, la población oscilaba entre el desconcierto y el temor.
Sin embargo, la mayoría abriga la esperanza que con la salida de Maduro se termine el desempleo, el incremento de la pobreza y la desesperación, que han obligado a cerca de 8 millones de venezolanos a emigrar a otros países.
