Futbolistas que dejaron huella
Las décadas del 80 y el 90 hubo cracks que se lucieron en canchas peruanas y en tierras lejanas

La velocidad de Juan José Muñante, la elegancia de Germán Leguía, la gambeta desequilibrante de Eduardo Malásquez, la contundencia de Franco Navarro dentro del área, la genialidad de Nolberto Solano en los tiros libres y la habilidad y el pundonor de Roberto Palacios arrancaron aplausos en las canchas durante las décadas del 80 y 90. Continuamos con estas semblanzas por capítulos en tu diario La Noticia.
“EL JET” MUÑANTE
Le decían “El Jet” por su impresionante velocidad: 11 segundos en los 100 metros con balón. Juan José Muñante fue uno de los extremos más veloces y desequilibrantes del fútbol peruano. Debutó en Sport Boys en 1966 y brilló en Universitario de Deportes, siendo parte del equipo que llegó a la final de la Copa Libertadores en 1972. En México, alcanzó fama continental con Atlético Español (hoy Necaxa) y se convirtió en ídolo de los Pumas, ganando la Liga MX en 1977. También jugó en el Tampico Madero. En tierras aztecas se ganó el apodo de “La Cobra”. Representó a Perú en el Mundial de Argentina 1978 y en varias ediciones de la Copa América. Falleció en Miami en 2019, dejando un legado de velocidad, técnica y coraje.
“EL FLACO” MALÁSQUEZ
Eduardo “El Flaco” Malásquez, talentoso mediocampista que destacó en los 80 y 90. Su estilo elegante y técnico lo convirtió en uno de los jugadores más queridos por la afición. Jugó en Deportivo Municipal y Universitario de Deportes, también integró el plantel de Perú en el Mundial España 82. En el extranjero militó en el Independiente Medellín, donde en 1984 marcó un gol de antología apodado por la prensa como “La Malasqueña”, considerado uno de los mejores en la historia del club: se llevó al arquero, pero como no le quedó ángulo para hacer el gol, regresó, lo dribló dos veces más, así como a varios defensas, para finalmente anotar con un toque sutil. El Atlas de Guadalajara fue su último club.
“EL PEPÓN” NAVARRO
Franco Navarro, “El Pepón”, es uno de los delanteros más emblemáticos del fútbol peruano. Destacó por su potencia, técnica y carácter dentro del área. Debutó en 1979 con Deportivo Municipal, marcando dos goles en su primer partido. Fue figura en la selección durante los años 80, participando en el Mundial de España 82 y tres Copas América. Su carrera estuvo marcada por una grave lesión en 1985, cuando Julián Camino le fracturó la pierna en un partido ante Argentina. Navarro regresó con fuerza y dejó huella en clubes nacionales e internacionales. También jugó en Sporting Cristal y Alianza Lima. En el extranjero, en Independiente de Medellín, en Independiente de Avellaneda, Tecos UAG y Unión Española.
“EL COCOLICHE” LEGUÍA
Germán Leguía, el “Cocoliche”, era mucho más que un mediocampista: fue un artista del pase y la gambeta. Hábil para el cambio de ritmo, tenía un estilo de juego muy particular: tejía fútbol con elegancia. Debutó en Lawn Tennis en 1973, y luego brilló en Deportivo Municipal antes de consagrarse como ídolo en Universitario de Deportes, donde su zurda marcó época. En 1983 emigró al Elche de España, logrando el ascenso a Primera División. Su talento lo llevó al FC Colonia en Alemania, y más tarde a clubes de Bélgica, Portugal y Ecuador, como Macará y Aucas. Cerró su carrera en Sport Boys en 1991. En la selección peruana disputó el Mundial de España 82, dejando huella con su estilo punzante y cerebral.
“EL CHORRI” PALACIOS
No solo jugó al fútbol: lo sintió, lo gritó y lo escribió con cada pase filtrado y cada gol que celebró con la camiseta que decía “Te amo Perú”. Roberto “El Chorri” Palacios se formó en Sporting Cristal, donde debutó en 1991 y se convirtió en símbolo celeste, ganando cinco títulos nacionales. Su talento lo llevó por México (Tecos, Morelia, Puebla), Brasil (Cruzeiro), Colombia (Atlético Nacional), Ecuador (Liga de Quito, campeón en 2005) y hasta Arabia Saudita, dejando huella en cada parada. Con la selección peruana disputó 128 partidos y anotó 19 goles, siendo el máximo asistidor histórico del equipo nacional. Jugó tres Copas América y la Copa Oro 2000. A pesar de no haber llegado a un Mundial, su legado es imborrable.
“EL MAESTRITO” SOLANO
Nolberto Solano fue el primer peruano en jugar en la Premier League, y lo hizo con clase. Su zurda precisa y su visión de juego lo llevaron de Sporting Cristal —donde ganó tres títulos y llegó a la final de la Libertadores— a Boca Juniors, donde alineó al lado de Diego Armando Maradona, quien le puso el apodo de “Maestrito” por su impresionante calidad. Luego brilló en Europa: Newcastle United, Aston Villa, West Ham y Hartlepool fueron testigos de su talento y sus inolvidables tiros libres. Con la selección peruana disputó 95 partidos y anotó 20 goles, siendo referente en Eliminatorias y Copas América. Hoy, como entrenador, sigue escribiendo capítulos desde el banquillo, incluso en tierras tan lejanas como Pakistán.

