Estudiantes toman rectorado de la PUCP en protesta por alza de pensiones y denuncian falta de diálogo

La Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) enfrenta una protesta estudiantil luego de que un grupo de alumnos tomara las oficinas del rectorado y permaneciera en ellas durante la noche. La acción se produjo tras el ingreso forzado al local, como medida de presión para exigir que las autoridades universitarias atiendan sus demandas relacionadas con el nuevo sistema de pensiones.
De acuerdo con representantes estudiantiles, la protesta continuará mientras no exista un canal formal de diálogo con las autoridades. Los dirigentes también solicitan que se establezca un “piso mínimo” en las pensiones que sea acorde a la realidad económica de los ingresantes. Asimismo, exigen que las comisiones creadas por la universidad incluyan participación estudiantil y que se garantice que no habrá sanciones disciplinarias contra quienes participan en la movilización.
En esa línea, Rafael Polar, presidente de la Federación de Estudiantes, cuestionó posibles represalias y advirtió sobre un intento de desmovilizar al alumnado. “Denunciamos eso porque sin duda alguna es un ánimo de desmovilización y despolitización de los estudiantes que estamos defendiendo una causa que consideramos completamente justa”, afirmó.
El origen del conflicto se encuentra en la implementación de un nuevo esquema de pensiones que entraría en vigencia a partir del ciclo 2027-I. Este modelo plantea reducir las nueve escalas actuales a cuatro niveles regulares, además de incorporar cuatro modalidades de becas, como las denominadas Mac Gregor y Lucet. Sin embargo, los estudiantes advierten que el costo mínimo mensual podría incrementarse significativamente, pasando de S/1.218 a S/2.692, lo que consideran una barrera económica importante.
Finalmente, los manifestantes califican la medida como excluyente y elitista, señalando que dificultaría el acceso a la educación superior para sectores con menores recursos. En ese sentido, sostienen que el mensaje que se transmite es que la universidad estaría orientándose hacia una población con mayor capacidad económica, lo que ha intensificado el malestar y motivado la actual protesta.





