Proyecto Olmos: peligran 65 mil puestos de trabajo
Ranjiro Nakano, presidente del Consejo Directivo, se opone a que se transfiera la administración del proyecto al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego

- Ranjiro Nakano, quien es una voz clave en la defensa de la continuidad del Proyecto Olmos, señaló que este técnicamente es un proyecto altamente rentable y exitoso. Afirma que debe continuar a cargo del gobierno regional de Lambayeque.
POR: CARLOS RIVERO MELGAR
Una creciente controversia se ha desatado en torno al futuro del exitoso Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT). Ranjiro Nakano, presidente del Consejo Directivo del proyecto, se opone a la anunciada transferencia de la administración del proyecto al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) a partir del próximo 25 de septiembre. Esta medida, según Nakano, pondría en riesgo los 65 mil puestos de trabajo que genera la iniciativa.
El ministro Ángel Manero confirmó que el Ministerio de Agricultura asumirá la administración del proyecto Olmos desde el 25 de septiembre, y en esta fecha se finalizará el contrato con H2Olmos. ¿Cómo han tomado ustedes esta decisión?
Hace cuatro meses, aproximadamente, nos reunimos en el despacho del ministro Salardi, cuando era ministro de Economía, y estuvo presente el ministro Manero, quien nos expresó una serie de buenas intenciones, como que nos iba a transferir la IPC del Valle Chancay (Lambayeque) a ProInversión, que iba a transferir el Valle Viejo de Olmos, un proyecto que lo tiene el PSI (Programa Subsectorial de Irrigaciones) hace muchos años y no hace nada, que iba a impulsar las segundas etapas de proyectos importantes. Bueno, nosotros nos emocionamos, y nos dijo que ellos creían conveniente que ya hagamos la transferencia del gobierno regional al proyecto Olmos.
¿En esa reunión se lo propuso?
Entonces llegó a los tres minutos el gobernador, entramos en esa reunión y le dijo si ellos tienen las cosas claras. El proyecto Especial Olmos es un proyecto altamente exitoso y rentable en todos sus aspectos técnicos. Pero tiene algo que definitivamente lo va a cargar como su génesis, que se concibió en un contexto de corrupción. Hubo corrupción en el inicio del proyecto, pero técnicamente no es cuestionable, son cosas distintas. Pero, volviendo a la reunión, a los pocos días el señor ministro, en una pose política, saliendo de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Agrario del Congreso, que preside el congresista (Eduardo) Castillo, agarra y anuncia que el proyecto Olmos va a mandar la carta de intención para que le transfiramos. Pero manda una hojita. Ante esa hoja nosotros le pedimos los argumentos y los sustentos, la hoja de ruta, la línea de tiempo, los programas que se iban a hacer. Porque a nosotros, más allá de todo, nos interesa la seguridad hídrica. Nunca envió nada.
Este proyecto de irrigación ¿a cuántas hectáreas alcanza?
Ahorita, aproximadamente 28,000 hectáreas.
¿Y cuántos empleos genera?
65,000 puestos de trabajo generan. Es la primera fuente de ingresos a la región Lambayeque, lo que significa agroexportación, porque nosotros tenemos dos componentes, que son servicio y agro, y es la primera fuente, es nuestro buque insignia de ingresos para el erario nacional, aproximadamente 800 millones de dólares en tributos que se otorgan. Se ha invertido… Por cada dólar que ha puesto el Estado, la empresa privada ha puesto 7. A nosotros lo que nos interesa es que, a los señores agroexportadores, los que generan el empleo, se les garantice su recurso hídrico de la manera correcta, de la manera adecuada, de la manera mucho más técnica y con un servicio de calidad. Y ello demanda que, de alguna manera, se genere un periodo de transición y se gatille, por otro lado, la licitación pública internacional.
“OLMOS HA COSTADO LÁGRIMAS, SUDOR Y VIDA”
Ranjiro Nakano sostuvo que el proyecto pase a manos del Ministerio de Agricultura definitivamente afectaría lo que viene a ser el manejo directo, la contribución, el FONCOMUM, el FONCOR (Fondo de Compensación Regional) y la contribución, la manera de facturación. “Nosotros hacemos una defensa férrea. El proyecto Olmos no es un proyecto terminal, es un proyecto ganador, un anhelo lambayecano de años, que ha costado lágrimas, sudor y vida”, expresó.

