Opinión

El régimen de Maduro y la advertencia de EE.UU.

Por: Omar Chehade Moya

Hace unas semanas, el gobierno de los Estados Unidos publicó un nuevo cuadro de recompensas para capturar a los más grandes capos del narcotráfico a nivel internacional, elevando el premio por la entrega del dictador venezolano, Nicolás Maduro, hasta los 50 millones de dólares, cifra nunca antes vista, porque incluso a Osama Bin Laden, quien se suponía era el líder terrorista más feroz del mundo, la recompensa fue la mitad, esto es, 25 millones de dólares. Allí no queda la cosa, porque también para otros prominentes líderes de la tiranía que existe en Venezuela han ofrecido cifras igualmente astronómicas, como 15 millones de dólares por capturar al inefable Diosdado Cabello y al ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino.

Continuando la escalada, a los pocos días, embarcaciones de guerra y buques de primera generación de EE. UU. navegaban por el mar Caribe, cerca de las costas venezolanas, con más de 8 mil soldados supuestamente listos para la invasión a dicho país. La gran pregunta es si esta demostración de poderío del gobierno de Donald Trump, aunada al ofrecimiento de recompensas por capturar a los líderes del “cartel de los soles”, como lo han denominado en Estados Unidos a esta organización político-criminal, es solo para amedrentar y disuadir al tirano de Maduro, o si en verdad están decididos a efectuar una labor de extracción, es decir, invadir Venezuela y, en operaciones quirúrgicas, deponer a los tiranos representados por Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y otros jerarcas militares de la dictadura comunista, con el objetivo de deponer al régimen y entregarles el poder a sus legítimos representantes, quienes fueron los que ganaron las elecciones el 28 de julio de 2024: María Corina Machado y el embajador Edmundo González, y que fueron víctimas de fraude y persecución por el gobierno madurista.

En diciembre de 1989, algo parecido sucedió cuando el gobierno de Estados Unidos, presidido por George Bush, invadió Panamá y depuso al corrupto régimen de aquel entonces, apresando al dictador Manuel Antonio Noriega, acusado de ser uno de los mayores capos del narcotráfico, llevándolo a una cárcel en los Estados Unidos, para luego, tras sendos juicios, ser condenado a varios años de prisión.

Como demócratas, somos defensores de la soberanía e independencia de los países y opositores a cualquier intervención foránea, además de defender la vida humana y sus derechos inalienables. Sin embargo, el caso del régimen chavista de Maduro en Venezuela es muy especial, porque se han entronizado en el poder hace más de 26 años, asesinan y encarcelan a sus opositores, no creen ni practican la democracia, han sumido a un país rico en la peor miseria, gobiernan con la política del terror y el fraude.

En conclusión, aquí no caben medias tintas: nunca se irán por las buenas. Además del saqueo y una política de corrupción y crimen del régimen, por eso pensamos que la única alternativa es un operativo militar quirúrgico multinacional que deponga a ese régimen tirano; de lo contrario, jamás saldrán del poder.

(*) Exvicepresidente del Perú.

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