Nueva York despide a Willie Colón entre aplausos y al ritmo de “La Murga”

Cientos de admiradores, familiares y músicos se reunieron en Nueva York para dar el último adiós al legendario salsero Willie Colón, considerado una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa. El homenaje se realizó frente a la Catedral de San Patricio, en una jornada marcada por música, aplausos y recuerdos del artista.
El tributo tuvo lugar en la Quinta Avenida de Manhattan, donde seguidores del trombonista nacido en el sur del Bronx se congregaron para despedirlo tras su fallecimiento el 21 de febrero de 2026. El ambiente reflejó la profunda huella que dejó en la música latina y en la cultura salsera desarrollada en la ciudad.
Cuando el féretro del músico ingresó al templo, una banda interpretó “La murga de Panamá”, uno de los temas más recordados de Colón grabado en 1970 junto al cantante Héctor Lavoe, con quien formó uno de los dúos más emblemáticos de la salsa.
Salsa y recuerdos durante el homenaje
El sonido de los trombones acompañó el ingreso del ataúd mientras, en el exterior de la catedral, los seguidores respondían con aplausos, cantos y hasta bailes improvisados al ritmo de canciones que marcaron la trayectoria del artista.
Entre los temas que se escucharon durante la despedida estuvieron “Che Che Colé”, del álbum Cosa Nuestra (1969), e “Idilio”, incluido en su producción Hecho en Puerto Rico (1993).
Durante el homenaje también se observaron banderas de Puerto Rico, Ecuador y otros países latinoamericanos, reflejando el impacto cultural que tuvo el músico en distintas comunidades que encontraron en la salsa una identidad compartida.

Admiradores viajaron para despedirlo
Entre los asistentes se encontraba Ángela Lebrón, una mujer de más de 80 años que sostenía una bandera puertorriqueña mientras recordaba al artista.
“Estamos despidiendo a uno de los mejores de la salsa. Él puso en alto el nombre de Puerto Rico”, expresó emocionada.
Otros seguidores incluso viajaron desde distintas ciudades para participar en el homenaje. Davis Alvarado llegó desde Montreal junto a su familia para despedirse del músico, a quien aseguró haber conocido personalmente años atrás.
Misa en la Catedral de San Patricio
Antes del tributo público, se celebró una misa en inglés y español en la Catedral de San Patricio, presidida por el obispo Joseph Espaillat. Durante la ceremonia, el féretro de madera fue acompañado por una procesión que avanzó hasta el altar.
Los hijos del artista, Diego y Alejandro Miguel, ofrecieron un emotivo discurso en el que recordaron que uno de los deseos de su padre era que su funeral se realizara precisamente en ese templo.
El obispo también recordó la influencia musical de Colón y citó uno de los temas más conocidos del repertorio del artista y Lavoe: “El día de mi suerte”, cerrando así una despedida cargada de música, memoria y gratitud hacia uno de los grandes íconos de la salsa.





