Intervención inesperada en Lurigancho: autoridades decomisan televisores y celulares a cientos de internos

En un operativo inopinado realizado durante la madrugada, el Gobierno, a través del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), intervino el Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, donde se inspeccionó a más de 650 internos del pabellón 4. La acción, liderada por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Walter Martínez, contó con la participación de más de 300 agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES).
Durante la intervención se hallaron diversos artículos no autorizados dentro del penal, entre ellos televisores, ventiladores, reproductores de DVD, amplificadores de sonido, mesas de billar, extensiones eléctricas y tomacorrientes. También se encontró una imagen de la denominada “Santa Muerte”, así como un teléfono celular y libretas con números telefónicos que habrían sido utilizados para comunicaciones irregulares desde el interior del centro penitenciario.
El operativo contó además con el apoyo de la Unidad Canina, especializada en la detección de drogas, como parte de las acciones destinadas a reforzar el control y la disciplina en los establecimientos penitenciarios del país. Las autoridades señalaron que estos procedimientos buscan frenar las actividades ilícitas que se gestan desde las cárceles.
Tras la intervención, el titular del Minjusdh recordó que el penal de Lurigancho alberga a más de 10 mil internos, lo que hace indispensable mantener una supervisión constante. Asimismo, afirmó que estas acciones fortalecen el principio de autoridad y contribuyen directamente a la lucha contra la inseguridad ciudadana, en el marco del estado de emergencia vigente en Lima y Callao.
Finalmente, el ministro informó que se viene aplicando una política de separación de líderes de organizaciones criminales y reos primarios, trasladando a los cabecillas a penales de máxima seguridad como Ancón I, Challapalca y Cochamarca. El objetivo, sostuvo, es evitar que las cárceles sigan funcionando como espacios de formación delictiva y debilitar la influencia del crimen organizado.




