El proyecto e idea de eliminar la Junta Nacional de Justicia (XII)
Por: Iván Pedro Guevara Vásquez

La misión o tarea de una Escuela Judicial o de la Magistratura -que en el Perú se denomina “Academia de la Magistratura”- es la formación y capacitación de los magistrados de diferentes niveles del Poder Judicial (jueces) y del Ministerio Público (fiscales).
La función de nombramiento de jueces y fiscales no le corresponde a una Escuela de jueces y fiscales, porque sencillamente no le puede corresponder, no le debe corresponder, ya que no es su naturaleza la designación o nombramiento, sino la formación y capacitación.
Por otro lado, no existe, en estricto sentido, la profesión de juez y/o de fiscal, por lo que resulta absurdo plantear que en un periodo determinado de tiempo (dos años, tres años, etc.) se forme un juez o un fiscal, y que producto de sus cursos aprobados de determinada malla curricular una Escuela Judicial o de la Magistratura extienda el título respectivo de juez o fiscal.
No existe profesión de juez o fiscal. No hay facultad o escuela de derecho que forme solamente jueces y/o fiscales, toda vez que la única profesión existente al respecto es la de abogado. El grado académico que se obtiene en los estudios de pregrado es el de bachiller en Derecho y Ciencias Políticas, y el único titulo profesional que se otorga es el de abogado.
En consecuencia, no se puede plantear que una Escuela Judicial o de la Magistratura nombre a los jueces o fiscales porque su única misión es de índole académica de una naturaleza de complementación a la labor propia de las universidades, en lo específico de las facultades de derecho y ciencias políticas y de las escuelas de derecho.
Entonces, no existiendo la profesión de juez o de fiscal, ¿por qué la comisión especial de reforma del sistema de justicia, presidida por la actual congresista María Alva plantea la eliminación del único organismo autónomo constitucional (Junta Nacional de Justicia) encargado del nombramiento, ratificación y destitución de jueces y fiscales, para instaurar en su lugar una pretendida “Escuela nacional de justicia”?
La Junta Nacional de Justicia (JNJ) no tiene ni siquiera siete años de existencia porque reemplazó al desactivado Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) tras los escandalosos sucesos de corrupción revelados a través de los llamados “CNM audios” del caso denominado mediáticamente como el de los “cuellos blancos del puerto”. Ergo, si no se hubiesen revelado tales audios el CNM con seguridad seguiría existiendo.
(*) Miembro suplente de la Junta Nacional de Justicia.

